Mostrando entradas con la etiqueta esfuerzo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esfuerzo. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de septiembre de 2017

México necesita traidores

México necesita traidores...
que amen más al país que a su partido,
más a su país que a su jefe,
más a su país que a su empleo.

México necesita traidores,
que denuncien a ese jefe que se queda con la mitad de su sueldo,
o con todo su sueldo y los manda a la calle a extorsionar comerciantes,
a espantar conductores, a levantar vendedoras de pan,
para ganar dinero.

México necesita traidores,
que sepan que tener un empleo no es un favor;
es un derecho que se gana con esfuerzo,
con aptitud y competencia.

México necesita traidores,
que no tengan miedo de perder el trabajo,
ni de ser acusados de problemáticos y traicioneros,
por negarse a contratar a esa empresa que cobra el doble
y tarda el triple de tiempo para entregar la obra,
los materiales y los bienes.

México necesita traidores,
que acepten la denuncia de ese traidor que puede demostrar
que su compañero vende plazas de trabajo o las renta,
que exige a los policías una parte del dinero que les obliga a extraer de las personas,
que recibe una comisión de ese grupo que vende droga,
que secuestra personas, que roba autos, que extorsiona negocios,
o los protege porque son de su familia.

México necesita traidores que reciban esas denuncias y las investiguen.
Que no las desechen o sobresean;
que las lleven  las últimas consecuencias,
a sabiendas que el costo será alto:
pues perderán el empleo, y nadie los volverá a contratar, por traidores,
o tal vez los hagan ver morir a toda su familia...

México necesita traidores,
que aprueben las leyes para combatir la corrupción,
para vigilar a los jueces y castigar a los culpables,
para defender a los inocentes,
para que los trabajadores sean protegidos,
para que los médicos cobren por sanar, los maestros por enseñar y los policías por vigilar.

México necesita traidores,
que aprueben reglas que no convienen a los partidos,
que ponen a los gobernantes bajo vigilancia,
que sometan a los bancos a las mismas leyes que a las demás empresas,
que no acepten dinero para su próxima campaña,
ni lo pidan, ni quieran hacer campaña...

México necesita traidores,
que piensen en las familias de todos además de la suya,
que prefieran ser útiles antes que importantes,
que tengan moral antes que vanidad.

México necesita traidores,
que no obedezcan a un jefe, ni a una jearquía, ni a un imperativo histórico,
ni al "pueblo", el devenir, la lucha de clases, la corrección política,
la presión social, ni la codicia.

México necesita traidores,
que traicionen a la infancia abstracta a la que se le enseña luchando,
sino en la infancia concreta, que no conseguirá un empleo si no sabe leer.
Que traicionen a ese pueblo abstracto y esa raza de bronce,
para favorecer a ese pueblo concreto,
al que le roban la cartera en el metro y la esperanza en la quincena.
Que traicionen a esas leyes sagradas, llenas de derechos inalcanzables,
para favorecer leyes concretas, que defiendan, que protejan, que vigilen.

México necesita traidores,
que traicionen a su propia familia,
para que su propia familia pueda vivir segura;
que traicionen a su partido, para que su partido sea expurgado;
que traicionen a sus colegas, para que sus colegas puedan vivir sin miedo.

México necesita traidores,
que deseen morir en el desprecio y la miseria.
Por denunciar, por detener, por no colaborar.
Traidores que crean que el mal es la ausencia de bien;
que los crímenes tienen víctimas aunque no podamos verlas,
que somos las víctimas de nuestras propias omisiones,
nuestras colaboraciones, nuestros secretos, nuestras complicidades;
nuestras extorsiones, nuestros silencios, nuestro miedo a morir, a perderlo todo;
todo por nada. Porque alguien más aceptará el encargo, alguien más dirá que sí;
alguien más guardará silencio. Alguien que sí quiera cobrar, alimentar a sus hijos,
y comprarles una casa.

México necesita traidores,
que se sacrifiquen por nada.
pero sin traidores:
los inocentes seguirán muriendo;
las cárceles se llenarán de "presuntos culpables",
las calles de sicarios, asesinos y depredadores,
las oficinas de farsantes y vanidosos,
el gasto público de agujeros;
las calles de desesperanza.

México necesita traidores, que pregunten:
¿Por qué en México la  gente gana en un día, lo que en cualquier otra país se gana en una hora?
¿Por qué las cosas cuestan lo mismo que en cualquier otro país aunque se gane menos?
¿Por qué un gobernante mexicano gana lo que un funcionario de otro país gana en una semana.

México necesita traidores,
que cuestionen, que duden, que investiguen, que observen.
Que reconozcan los éxitos  del gobierno, y denuncien sus fracasos.
México no necesita incondicionales, ni cómplices, ni gente de confianza.
Necesita personas convencidas de que el bien y el mal no son relativos;
ni dependen de la ambición, la conveniencia, la ideología y la moda.

México necesita traidores.
Muchos traidores,
para no morir.












miércoles, 11 de noviembre de 2015

La Matrix

El egoísmo es la Matrix... la Matrix eres TU.
¿Te atreves a buscar la libertad?

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sólo por hoy

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie
existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

Angelo Giuseppe Roncalli (Juan XXIII)

martes, 21 de agosto de 2012

Guia para la vida



 Una leyenda urbana dice que Bill Gates dictó estas once reglas durante una conferencia en una Universidad:

 
Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
 
Regla Dos- Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
 
Regla Tres- No ganarás US$ 5.000 mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
 
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
 
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad.
 
Regla Seis- Si metes la pata no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
 
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
 
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Esto no ocurre en la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
 
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
 
Regla Once- Sé amable con los "nerds" (los estudiantes más aplicados de tu clase). Hay muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

jueves, 24 de mayo de 2012

Motívate a tí mismo


21 consejos para automotivarte
  • Escribe tus planes en papel. Anota tus metas y la forma en que las vas a alcanzar.
  • Sé específico: el consejo que tú mismo te das debe poder ponerse en práctica.
  • Divide las tareas en piezas pequeñas que puedan ser manejadas fácilmente.
  • Decide cómo quieres empezar y qué debes hacer primero.
  • Reconoce tus limitaciones. No fijes metas irreales.
  • Identifica y aprovecha tus picos de energía.
  • Establece puntos de verificación de tu progreso, acompañados de recompensas.
  • Identifica los beneficios que obtendrás cuando completes tus tareas.
  • Evita tentaciones y circunstancias que te desvíen de tus metas.
  • Usa la motivación negativa:  Recuerda las consecuencias de tu falta de acción.
  • Lleva un control de tu tiempo. No dejes que una tarea tome control sobre las demás.
  • Establece plazos concretos y aférrate a ellos.
  • Aprende a distinguir honestamente entre "No puedo" y "No quiero".
  • Empieza ¡ahora! No vaciles.
  • Sé optimista y  tus posibilidades de éxito aumentarán.
  • Lee mucho. Especialmente escritos relacionados tus proyectos.
  • Utiliza elementos que llamen tu atención: notas, avisos, recordatorios, pistas.
  • Prométete recompensas y concédetelas únicamente cuando cumplas tus metas.
  • Cuando recibes buenas noticias obtienes energía para hacer trabajo extra.
  • No confundas el cansancio con la pereza.
  • Ejercita tu sentido del humor.