jueves, 13 de diciembre de 2012

Mapa estelar 1.0

Tan lejos de tu vida y de la mía que mis recuerdos son historias prestadas. Tan ausente de mí, de ti, de todo, ausente de la risa, del silencio que lleno con esquivos telegramas, pues quiero ser ausencia del recuerdo, de memoria, distancia y esperanza. Ausente como estoy, de mi destino, mi presente, mi cuerpo, quiero arrojarme al fondo de esta muerte que decreté hace tiempo, cuando mi corazón podrido, mi cartera vacía y mis pasos sin destino y sentirme tan humano, tan desnudo de todo lo que no es sentir, vivir, odiarte y amarte una vez mas para sentir la vida tan sólo por un rato, hasta que en ese abrazo triste y doloroso me dejes ir de nuevo hacia el encuentro de ese oscuro lugar del que he venido, para asombrarme tanto ante el destello vibrante e infinito del momento en que los dioses y esas palabras tuyas me regalaron todo el universo.  


viernes, 7 de diciembre de 2012

El perro del mes: Nanika

Conocí a José Quintero por su historieta Bubba.

Era una época dorada para la historieta en México. Ya teníamos a Calderón, Garci, Eko y Magú, pero además podíamos leer cada semana al Santos, las Crónicas Marcianas, el Cuarto Reich, el Rey Chiquito y Boogie el Aceitoso...
Entre tanta grandeza parecía difícil que un nuevo monero se abriera camino, pero José Quintero lo consiguió con sus tiras llenas de poesía. En alguna de ellas, publicada en el distante 1997 Bubba abraza a su Nanika.

Nanika acompaño al monero durante 16 años e inspiró muchas historias, poemas y palabras maravillosas, hasta que  murió en 2003. A ella dedicó el monero triste estos dibujos:



martes, 27 de noviembre de 2012

Casablanca

El 26 de noviembre de 1942, en el Teatro Hollywood de Nueva York se hizo la primera exhibición pública de Casablanca. El estreno oficial tuvo que esperar hasta enero de 1943.

Escrita sobre la marcha, con mucha improvisación e ideas de los propios actores, la que se produjo para ser tan sólo una película más, se convirtió en la ganadora del Oscar a la mejor película de 1943. Cuentan que la gente pedía una continuación cuando salía de las salas, que los turistas preguntaban por el Café de Rick cuando visitaban Marruecos. Cuentan que esa de esas raras películas que no se sienten viejas ni anticuadas con el paso de los años. 70 años de Casablanca.

Feliz cumpleaños, Rick Blaine. Feliz cumpleaños, Capitán Renault. Feliz Cumpleaños, Ilsa y Víctor. Feliz cumpleaños, Sam.




miércoles, 21 de noviembre de 2012

El Misterio de los Nombres

Hace unos diez años que a todos los niños de clase media les ponen los nombres de Diego, Santiago y Emilio. Los más independientes llegan a José María o Juan Pablo. Supongo que así se sienten más españoles, aunque no los veo poniéndoles Marijose, Pepa o Asunción a sus hijas.  

Entre los más pobres, todavía son populares nombres como Brayan, Braian, Brallan o Brad Jan para hombres, mientras que a las niñas los amantes de las rocas les siguen llamando Perla, Rubí, Esmeralda, Topacio, los amantes de las series norteamericanas prefieren Kimberly-Jane, Dorothy-Allisson, Holly-Joyce o Beverly-Britney... que quizá sean mejores que los nombres que dan a sus hijas los fanáticos de las strippers: Samantha-Deyanira, Devora-Poppy, Daisy-Betsabé, Jacaranda-Salomé...

¿No hay en cualquier calendario por lo menos 365 nombres? Desde los latinos Julio, Marco, César, Tulio y Aurelio hasta los germánicos Roberto, Alberto, Norberto y Gilberto, pasando por los hebreos Ismael, Jacobo, Isaías, Moisés, Isaac y Samuel. Para las niñas hay nombres como Ángela, Angélica Angelina totalmente caídos en el olvido, junto a los nombres florales como Azucena, Hortensia, Rosa o Margarita. Ni pensemos en nombres más propios de mujeres inteligentes que de bailarinas exóticas: Teresa, Ruth, Clara o Lucrecia quedan descartados para quienes creen que un nombre sexý creará mágicamente una hija hermosa o un nombre sajón le quitará lo moreno a su hijo.

Mientras los padres se divierten los niños sufren.






viernes, 16 de noviembre de 2012

El mayor problema de la juventud.


El mayor problema de la juventud no son las adicciones ni el desempleo. El verdadero problema de la juventud es que se le considera un problema.

Para el INEGI los jóvenes son la población que tiene entre 15 y 26 años de edad, este grupo constituye la tercera parte de la población mexicana y crece a un ritmo lento, pero sostenido, de manera que en el Censo de población y vivienda 2010 se contabilizaron 2.5 millones de jóvenes (.085% anual) más que en el de 2000 (INEGI: 2011). 

Varios son los desafíos que enfrentan los jóvenes: el acceso a oportunidades de educación, empleo y esparcimiento saludable, así como su incorporación a los servicios de salud y vivienda están determinados por factores complejos. 

Las condiciones del mercado son adversas para ofrecer educación, entretenimiento cultura o educación a alcance de la mayoría de las familias y son aún más duras para los jóvenes, a pesar de que gobierno e instituciones privadas desarrollan diversos programas de becas. Integrar a los jóvenes a los programas públicos de salud y vivienda es un reto que depende de otro probablemente mayor, el de brindarles oportunidades de empleo formal y estable. 

Así las cosas, el desempleo y el sub-empleo, las oportunidades educativas y formativas que son insuficientes para un sector que comprende casi 30 millones de mexicanos y las dificultades económicas, logísticas y estratégicas que implica ofrecer horizontes de desarrollo son problemas que no vienen solos. Desocupación, delincuencia, adicciones, pobreza, incapacidad para incorporarse al mercado laboral, son fenómenos que se ligan a la falta de oportunidades y atención a los jóvenes que hacen ver a este grupo de edad como un problema por si mismo. 

Hay en las entidades públicas y privadas una marcada incapacidad para entender que los jóvenes pueden generar soluciones, respuestas y oportunidades para atender los problemas de su propio grupo y de la sociedad en su conjunto. 

Entre las instituciones, la Iglesia proclama la creación de nuevos jóvenes, a quienes considera detonantes del desarrollo económico, sin dar detalles de cómo podrían impulsar la economía sin oportunidades laborales o de inversión. Para los partidos políticos los jóvenes son promotores eficaces en épocas de campaña, pero están prácticamente ausentes de sus propuestas de gobierno y órganos directivos internos. Para el gobierno, los jóvenes son destinatarios de un discurso que asegura estar preocupado por ellos, pero no traduce su preocupación en acciones concretas más allá del otorgamiento de becas. 

Hay un profundo desconocimiento de la realidad de los jóvenes: no solamente representan la tercera parte de la población, ellos son el sector más dinámico del mercado laboral y el mismo tiempo el más vulnerable. Se considera a los jóvenes como personas sin experiencia a pesar de que entre ellos hay veteranos con diez años de experiencia; se les considera también como irresponsables y perezosos a pesar de que se les asignan los empleos físicamente más demandantes y peor pagados, se les considera, además, como un grupo de delincuentes y vagos en potencia a pesar de que en este grupo de edad se forma medio millón de nuevas familias cada año (INEGI 2008). 

A pesar de su relevancia, los jóvenes son considerados más como un problema que como un remedio. Los partidos y la clase política en general se sirve de su entusiasmo y energía para las campañas electorales pero evita incluirlos en sus propuestas y proyectos. Sólo el 20 por ciento de los legisladores tiene menos de cuarenta años y entre ellos muchos son hijos o nietos de políticos destacados. La clase política mexicana está envejecida, prácticamente no incorpora nombres y rostros nuevos desde la época de la transición. 

Las políticas públicas y las leyes consideran a la juventud como un grupo vulnerable al cual se han de destinar subsidios, pero no como un sector estratégico para el desarrollo. En realidad, las reformas más urgentes incluyen la posibilidad de incorporar nuevos rostros a la política, promover un relevo generacional en los partidos, gobierno y órganos de representación. 

En lo laboral, la inclusión de los jóvenes exige cambiar las condiciones para relevos generacionales en las plantillas de trabajadores sindicalizados, además de ofrecerles garantías de seguridad social en los trabajos considerados de confianza y garantizar los derechos laborales para las formas emergentes de contratación, como el teletrabajo y el outsourcing
En lo social, es necesario considerar que los jóvenes no son una extensión de la infancia, sino el comienzo de la vida adulta: los jóvenes no tendrán el país en sus manos, lo tienen ya. Ellos crean, trabajan, inviertesn y generan empleos, forman familias, tienen hijos, consumen y votan: los jóvenes no son el futuro, sino el presente.

Pero si no se invierte en el presente no podemos esperar un buen futuro. El mayor problema de la juventud es creer que la juventud es un problema. 



domingo, 11 de noviembre de 2012

El perro del mes: Theo

El primer día de marzo de 2011 el sargento Liam Tasker del regimiento veterinario de la Armada Británica patrullaba junto a su amigo Theo, un perro rastreador de explosivos que tenía el récord de haber localizado 14 bombas en 5 meses, cuando fueron interceptados por un grupo de talibanes que los acribilló a balazos. 

En esta guerra, que sólo conviene a algunos políticos, junto con los vendedores de petróleo y armamento que los patrocinan, el trabajo de este equipo de perro y hombre era salvar vidas. Ambos soldados recibieron reconocimientos póstumos, el sargento Tasker en septiembre de 2011 y el rastreador Theo en octubre de 2011.

La Medalla Dickin otorgada a Theo fue un reconocimiento a todos los animales que prestan sus servicios en Afganistan. 

Perro recibe medalla

jueves, 8 de noviembre de 2012

La Familia Tradicional.- un invento de nuestros días

El siguiente texto es original de Jesús Encinar.

Cuando se habla de la familia tradicional parece que se sobreentiende un modelo de familia de la generación de nuestros padres: una sociedad basada en un chico y una chica de la misma edad que se casan de jóvenes por amor, o al menos de mutuo acuerdo, viven juntos 40 años en monogamia teniendo varios hijos con los que conviven, trabajando él y ella cuidando del hogar.

Lo que mucha gente no entiende es que esta descripción es una completa anomalía en la historia de la humanidad, que ni siquiera en su época existió realmente sino que se basaba en una gran presión social sobre la mujer para aceptar su realidad. Esas familias son resultado de un modelo específico de los países desarrollados a mediados del siglo XX en el que coinciden un enorme incremento de la riqueza, el alargamiento de la esperanza de vida y la demografía de la posguerra con unas costumbres sociales aún no adaptadas a esa nueva realidad social.

Mucha gente no es consciente, por ejemplo, que proporcionalmente muchísimas más parejas celebran hoy sus bodas de plata que en el s.XIX. La duración media de un matrimonio en el XIX era de menos de 10 años porque las mujeres morían al dar a luz en uno de sus múltiples partos. La promesa de "amarse toda la vida" de las bodas del XIX tenían un significado muy distinto porque la vida era más corta. En Europa la esperanza de vida era de unos 35 a 40 años. Con el alargamiento de la esperanza de vida esa promesa "para toda la vida" se vuelve más difícil de cumplir.

Las familias solían consistir en sucesivos matrimonios arreglados por los padres o una casamentera. Bajo el techo del hogar convivían hermanos de distintas madres. La diferencia de edad entre los cónyuges era algo habitual. El número de partos solía ser abundante porque la mortalidad infantil era elevada. Para aquellos que se apartaban de las costumbres religiosas les esperaba el ostracismo social. Un embarazo en la juventud condenaba a una chica a la prostitución. Como consecuencia un enorme número de niños, sin comparación con nuestros días, eran abandonados en orfanatos. Las tremendas historias de Dickens, David Copperfield y Oliver Twist, son resultado de esas "familias tradicionales".

Ya entrado el siglo XX, las familias seguían teniendo muchos hijos para que unos pocos llegasen a adolescentes, pero al sobrevivir en mayor medida las madres y los niños, las familias aumentaron su tamaño de manera espectacular, sin precendentes en la historia de la humanidad. Sólo al avanzar el siglo las familias volvieron a su tamaño habitual gracias a los métodos anticonceptivos.

Cualquiera que se tome la molestia de leer un libro sobre la evolución de la mujer en la historia de las sociedades o sobre la evolución de los modelos familiares descubre enseguida que la supuesta "familia tradicional" es una invención totalmente moderna. Una re-interpretación idealizada del pasado basada en nuestros propios deseos y frustraciones. Las familias del pasado eran mucho menos idílicas de lo que algunos nos quieren hacer creer. Estaban basadas en patriarcados de explotación donde los padres explotaban a los hijos para que trabajasen, los hombres explotaban a las mujeres y los ricos explotaban a los pobres para que cultivasen la tierra. En las familias de siglos pasados había muchos más huérfanos, alcohólicos, maltratos, violaciones, abusos e injusticias de los que nos podemos imaginar.

Sólo desde una interpretación absolutamente parcial de la realidad histórica puede presentarse las familias del pasado como algo aceptable, ni siquiera deseable. Si nos vamos aún más atrás y estudiamos como eran las familias naturales, en sociedades prehistóricas, no había ni parejas ni fidelidad, se vivía en clan, los hombres en poliginia (un hombre con varias mujeres) y las mujeres en poliandria (una mujer con varios hombres).

Los problemas actuales de las familias no son el aborto, el divorcio, las familias monoparentales ni los matrimonios homosexuales. Eso son soluciones a problemas concretos: los embarazos no deseados, la incompatiblidad de caracteres, el cuidado de hijos cuando una pareja se rompe, la legislación necesaria para las parejas homosexuales que existen de facto, etc. Luchar contra los problemas rechazando las soluciones nunca ha sido una buena idea.

Para encontrar soluciones reales y efectivas a los problemas de las familias de hoy es necesario comprender su verdadera realidad, su increíble diversidad y riqueza. Es imprescindible rechazar intentos atávicos poco informados de re-instaurar una "familia tradicional" que nunca existió o que existió en un contexto histórico bien distinto.


 http://www.jesusencinar.com/2008/01/la-familia-trad.html

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Decalogo para formar un delincuente



  1. Desde la infancia dele a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas "más graciosas".
  4. No lo regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no se preocupe de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Infografía: la salud mental

En este mundo lo normal es ser anormal. Y no es para menos, con tantas cosas que es necesario componer resulta más sano ser un inadaptado que adaptarse a las sociedades modernas. Así que la locura no es vergonzosa, lo vergonzoso es creer que no hay nada que cambiar y fueron los inconformes lo que cambiaron ese mundo bárbaro que era la antigüedad, esos reinos violentos que había en la edad media, esas sociedades corruptas del renacimiento, ese mundo demencial de la modernidad, ese siglo XX de tiranos y genocidios... es de los inadaptados la misión de cambiar el curso del siglo XXI. Y se sufre, en efecto, pero la esperanza de este mundo son las personas apasionadas, que sueñan, sufren y se levantan de nuevo. 
Una y otra vez se levantan.

(click para ver grande)


martes, 23 de octubre de 2012

Guia para una entrevista de trabajo

Hay personas que afirman poder identificar los defectos y habilidades de una persona, los problemas de una pareja o las fugas de una tubería en algo así como un minuto. Esas personas mienten, pero lo hacen con tal convicción que el resto de las personas les cree... de hecho desea creerlas por la misma razón que cree en otros productos milagrosos, como las dietas mágicas, el psicoanálisis la homeopatía, el comunismo y los servicios de citas. 

La gente elige creer porque los productos milagro ofrecen respuestas sencillas y rápidas para un mundo complejo, que exige paciencia, esfuerzo y concentración. Concentrémonos, pues. 

Las personas desesperadas acuden a la homeopatía porque promete resolver sus dolencias son costosos tratamientos ni dolorosas cirugías; hacen dietas milagrosas porque prometen resultados más rápidos y simples que llevar una vida saludable y activa; creen en el comunismo porque promete una respuesta simple a sus frustraciones y deudas, como cree en los servicios de citas porque desea que esa historia de que para quien hay una media naranja sea cierta. Los productos milagro son una industria exitosa que explota las debilidades humanas más simples: la pereza, la codicia, la gula, la lujuria, la envidia. 

Hay algunos que, sin padecerlo, o sin serlo completamente  pueden ser considerados productos milagro. El Coaching es uno de ellos y lo hay para distintas necesidades. Profesionales que prometen convertirnos en vendedores eficaces, políticos carismáticos, estrellas atractivas o exitosos ejecutivos prosperan a la sombra de una sociedad en la que ser exitoso no es una alternativa. Se vale vivir en una pocilga, pero no carecer de cable de alta definición; se vale ser analfabeta, pero no se vale quedar fuera de las redes sociales; se vale tener comida en la mesa, pero no se puede ir por el mundo sin un teléfono de última tecnología, con cámara de alta resolución, pantalla táctil y aplicaciones java... aunque uno no sea programador, ni sepa que es java o qué es una aplicación. 

Para tener todo lo anterior hace falta un empleo. No importa si carece de futuro, prestaciones o seguro de retiro, siempre que de lo suficiente para sacar una tarjeta de crédito, una televisión a crédito, un celular a crédito y un auto brasileño de marca alemana, también a crédito. 

El éxito es un producto milagro: ofrece mujeres, hombre o ambos, ofrece fiestas, ofrece viajes y ofrece llevar una vida de superestrella para cualquiera que sepa dónde buscarlo. Y se busca en el empleo. 

Pero ¿Cómo se consigue el empleo?

Traje Dama 7Los expertos en coaching tienen una lista de recomendaciones destinada a generar una impresión profunda en el posible empleador: envía un currículum breve y conciso que detalle con profundidad tus logros y aspiraciones; incluye una carta de recomendación en la que se describa toda tu capacidad, eficiencia y proactividad; preséntate a la entrevista ataviado con un traje azul marino, una camisa blanca, una corbata roja y un aliento de menta inglesa; sonríe y mira a los ojos... pero seamos sinceros, a estas alturas ya todos los posibles candidatos leyeron en Internet o en algún libro esos mismos consejos.

Lo que el entrevistador verá es aun desfile de 27 personas, 15 hombres ataviados con un traje azul y una corbata roja, 12 mujeres con un traje sastre azul o negro y una blusa de seda blanca; todos asistirán con los zapatos lustrados, y serán sonrientes, directos, incisivos y proactivos (palabreja esa que está de moda en el mundo empresarial); todos ellos habrán enviado un currículum de dos cuartillas en el que se destacan sus logros y metas y, todos ellos tendrán credenciales académicas como para optar por el SIN, experiencia como para buscar la presidencia del CCE, valores como para aspirar al papado y un dominio del inglés como para traducir a Chaucer y estarán dispuestos a trabajar 14 horas diarias por la misma cantidad de dinero que cobra el chófer de un Director General.

Sí, también los aspirantes son productos milagrosos, que se presentan a la entrevista bellos y seductores, aunque una vez contratados no tarden en llevar las corbatas estrambóticas (porque la que llevaron a la entrevista era prestada) y trajes baratos; además de sumarse al grupo que se pasa media mañana en la terraza para fumadores, o coman en el escritorio, o se revele que en realidad no dominan tan bien el inglés y el posgrado en el extranjero en realidad fue un curso de verano. 

Pero es lo que recomiendan lo coachers ¿o no? mentir, y a los entrevistadores se les aconseja creer esas mentiras. 

¿Cómo identificar a un buen candidato, si no podemos confiar en los envaselinados aspirantes de azul marino que hacen fila para entregar los documentos? 

Se puede, estoy seguro. En los altibajos de la vida, más de una vez he sido empleador e intenté seleccionar personas y talentos, más que trajes azules y corbatas rojas. Las personas que contraté siguen ahí, algunos han crecido profesionalmente y eso me hace creer que a lo mejor no fui un mal entrevistador. 

Así que comparto al mundo mi experiencia, con la advertencia de que nunca coincidí con mis colegas  que ahora mismo sigo sin coincidir y que  por razonables que me parezcan, quizá sea mejor seguir los consejos de quienes recomiendan los zapatos lustrados, el traje sastre y la loción de lavanda. Me parece que a la mayoría de empleadores los engaños les gustan más: les dan seguridad, simplifican la realidad y les evitan el esfuerzo de pensar. 

En fin... Éstos son mis consejos para acudir a una entrevista: 

Llega con 10 o 15 minutos de anticipación si eso es lo que haces normalmente cuando tienes empleo. Si eres de los que prefieren mirar la barra nocturna de HBO para salir pitando a las nueve y media  de la mañana para un trabajo que inicia a la hora, mejor sincérate y pregunta si tu hora de entrada se puede recorrer a las diez. Así evitarás roces interminables entre tú y tus jefes y a ellos les ahorrarás muchos disgustos. 

Evita llevar un traje azul marino con camisa blanca de algodón y una corbata roja. Con ese atuendo no transmites la confianza del azul, la pulcritud del blanco y la competitividad del rojo; sólo te vez como una persona que intenta transmitir todo eso. 

Si eres mujer olvídate del traje sastre negro, la blusa de seda blanca y los pendientes discretos. Eso no te hace ver profesional a menos que pidas empleo en el FBI o que tu posible empleador sea fetichista. 

Es mejor vestir como vestirías normalmente en un empleo. A la última entrevista que acudí llevé un traje negro, con una camisa negra y mancuernas de acero negro, sin corbata. No me lo dieron, pero al menos, mientras esperaba en el recibidor con una docena más de aspirantes yo era el único que no parecía vendedor de Liverpool. 

Si eres mujer y te gusta llevar escotes o minifaldas es bueno que vayas así a la entrevista; después de diez o doce fracasos descubrirás lo poco profesionales que son semejantes atuendos y seguramente irás a la siguiente con algo más práctico, más cómodo y sin duda más elegante. 

Lo mejor, seas hombre o mujer es vestir como lo harías normalmente. El impecable traje azul es deseable en ambientes institucionales o de alta dirección, pero si aspiras a un empleo creativo y te entrevistará el jefe de diseñadores, el coordinador de eventos o un equivalente, empatizará mejor con alguien que vista como él (o ella). Sobra decir que si te dedicarás a operar maquinaria o vehículos, la ropa adecuada es la que usan los otros trabajadores del área; si quieres causar una buena impresión puedes imitar los pantalones caqui y las camisas de franela azul de ingenieros y supervisores.


Evita mentir en el currículum. Se darán cuenta desde el ´primer día que te pases preguntando al vecino de escritorio o estación de trabajo y no te lo perdonarán. Puedes adornar un poco tus habilidades, pero no inventes cosas que no sabes o no has hecho, porque si mientes y te piden que demuestres esos conocimientos o experiencias quedarás como un incompetente o, peor, como un mentiroso y será difícil borrar esa impresión.

En tu currículum escribe solamente lo que sí sabes hacer. Si desearías dominar el inglés, el SPSS o la mecánica diesel, pero sólo tienes un conocimiento parcial, mejor aprende eso que te falta y después, con toda confianza, agrégalo. 

No seas sumiso. No te hacen un favor al contratarte, pues ellos necesitan tus conocimientos y habilidades. 

Tampoco seas arrogante, a nadie le caerás bien y hay en la misma fila alguien con la misma capacidad y una actitud más agradable. 

No hables mal de tus empleos ni tus jefes anteriores. Si algo triste o doloroso pasó supéralo. Pasa la página y cominza algo nuevo. Si hablas mal del pasado el entrevistador sospechará y con razón, que algún día hablarás más de él. 

Sé amable, saluda con un ligero apretón de manos, mira al entrevistador a los ojos y si es una mujer evita mirar cualquier cosa que no sea su cara o sus manos. De hecho, se amable todos los días de tu vida o no durarás en ese ni en ningún otro empleo.  Tú no eres un producto milagro. Esos productos deslumbran a primera vista, pero decepcionan. 

Confía en ti, en lo que sabes y en lo que puedes aprender. Te preguntarán por tus habilidades y probablemente te harán pruebas; pero si estás en el lugar correcto lo harás todo mejor que ningún otro.

Llega con metas claras: ¿deseas un empleo estable? ¿Aspirar a subir en el escalafón? ¿Lo consideras un paso en tu preparación para lo que realmente deseas ser? Dilo ahora, que de todas manera se darán cuenta y en realidad ni el entrevistador sabe porqué lo pregunta. 

Si eres un entrevistador y quieres hallar al candidato ideal déjate de estupideces. Preguntas como ¿que esperas de la vida? o ¿Cuales son tus metas a cinco, diez y veinte años? son tonterías, ni tú lo sabes y realmente no sirven un carajo si lo que ofreces es un contrato por un año, para tareas específicas y tú sabes hasta dónde pueden subir realmente o cuanto tiempo pueden permanecer. 

No hagas a los entrevistados perder su tiempo con tonterías y  tú mismo no desperdicies esos momentos valiosos tratando de lucirte. estás ahí para hallar un candidato idóneo, así que pregunta sobre cosas relacionadas con el puesto, con la experiencia previa, con el clima laboral. 

Hay datos que en realidad carecen de importancia y si los preguntas (o si te los preguntan) están hasta incurriendo en una violación a las leyes: 

No deben preguntarte (y si eres entrevistador no preguntes) por: 

Tatuajes o cicatrices. A menos que vayas a modelar trajes de baño, esas preguntas son discriminatorias.

Religión. No pueden negarte un empleo por tenerla ni por no tenerla. A Dios lo que es de Dios y al jefe lo que es del jefe.

Preferencias sexuales. Te pueden demandar y lo mereces. 

Si las mujeres piensan casarse. No es tu asunto, deja de asumir que se casarán y dejarán el empleo, si lo hacen es su derecho y si no lo hacen también; tienen derecho a llevar una vida fuera de las horas de oficina. 

Si las mujeres desean tener hijos. Tú no les vas a pagar el parto ni la guardería, unas veces lo hará la empresa y casi siempre lo hará la seguridad social, así que no es tu problema. A tí no te preguntaron si pensabas tomar vacaciones el fin de año, cuando te contrataron. 

Si eres aspirante y alguien te hace esas preguntas demanda a esa empresa. Se lo merece por seguir en el siglo XVIII. si eres entrevistador y tus jefes te piden que preguntes esas tonterías regáleles un ejemplar de la Ley federal del Trabajo, eso les ahorrará mucho dinero en abogados. 

Si quieres resultados mediocres haz preguntas mediocres. A los hombre no les preguntes si tienen familia e hijos. Algunos creen que eso garantiza la lealtad hacia la empresa. En realidad sólo garantiza que hagan lo necesario para permanecer ahí aunque odien su empleo, te odien a ti y vivan durante los próximos 20 años como saboteadores internos. 

Si eres aspirante y te preguntan si tienes familia e hijos o piensas casarte, embarazarte, etc. Pregúntate si realmente deseas trabajar con esa gentuza. 

Si no te llaman, no te desanimes. Insiste, envía más solicitudes, amplía tu búsqueda a otras ciudades. Con suerte en pocas semanas tendrás el empleo de ese entrevistador que te rechazó por llevar un piercing.  Que así sea. 


martes, 16 de octubre de 2012

Oxímoron visual

Oxímoron es una figura literaria que consiste en combinar dos expresiones de significado opuesto en una misma estructura, con el objetivo de generar un tercer concepto con un nuevo sentido.


viernes, 12 de octubre de 2012

Infografía: efectos del alcohol en la mujer

Además de los efectos que muestra la infografía, el alcohol puede provocar pérdidas de memoria, pérdidas de conciencia, pérdidas de pudor y embarazos no deseados.


miércoles, 10 de octubre de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

Recomendación: México y Venezuela.

"Un sesgo común al opinar sobre elecciones es calificar a un sistema electoral dependiendo del resultado. Si gana el candidato que me gusta, la democracia funciona y el sabio pueblo ha hablado. Si pierde, entonces hubo fraude, o algo anda mal con la democracia o, ya de plano, con los votantes (pueblo tonto)."

Javier Aparicio

El texto completo está en este enlace

domingo, 7 de octubre de 2012

Los perros del mes: Taro y Jiro. Dos héroes de la Antártida.


Taro y Jiro fueron parte de una jauría de 15 perros que transportaron personas y suministros durante la primera expedición japonesa al Polo Sur, en 1957. 

Nacidos en Hokkaido, de la raza Husky Sakhalin (conocida como Karafuto-ken por los japoneses), fueron elegidos por su fortaleza y resistencia. Durante el entrenamiento dieron una primera lección a su entrenador, el geofísico Taiichi Kitamura, al enseñarle que los perros aprenden mucho mejor con palabras que con palos. 

La expedición llegó al Polo Sur en 1957, tras lo cual el grupo de científicos que la integraban estableció la base Showa y permaneció en el lugar durante el invierno, para ser reemplazados once meses después. La segunda expedición japonesa partió hacia la antártida en febrero de 1958 pero su barco quedó atrapado en el hielo durante una tormenta. El fuerte temporal provocó la evacuación de emergencia de la base, lo que se hizo con tanta prisa que sólo escaparon los científicos y dejaron atados ahí a los quince perros. Cuando regresaron a japón, llovieron las críticas por haber abandonado los perros a su suerte. 



Once meses más tarde una tercera expedición regresó a la base Showa para reanudar el trabajo científico y al llegar descubrió con sorpresa que algunos perros habían sobrevivido al invierno de la Antártida: 7 de los 15 perros habían muerto sin lograr liberarse y sus cuerpos permanecían intactos, los ocho restantes ocho rompieron sus cadenas y respetaron los cadáveres de sus compañeros, aunque seis de ellos habían desaparecido y sólo dos permanecían en el campamento. Eran Taro y Jiro. 

Los ocho perros libres consiguieron soportar las temperaturas extremas del Polo Sur y aprendieron a cazar pingüinos y focas. 

Cuando la noticia se conoció en Japón, Taro y Jiro se convirtieron en perros nacionales y su raza, que hasta entonces se consideraba sólo apta para el trabajo, se hizo la más popular entre los japoneses durante la segunda mitad del siglo XX. Taro volvió a Japón y murió en 1970, a la edad de 15 años, en Sapporo. Jiro se quedó en la Antártida  en donde murió un año más tarde por causas naturales. Los descendientes de Jiro, que era hermano de Taro son perros muy valorados en japón.


Estos héroes de la Antártida inspiraron dos pekículas: “Nankyoku Monogatari” (Cuento de la Antártida) en 1983 y  “Eight Below” (Bajo cero) en 2006. Sus cuerpos disecados pueden visitarse en la Universidad de Hokkaido y en el Museo del Parque de Ueno, Tokio. 

En varias ciudades japonesas hay monumentos que recuerdan su hazaña; el más famoso de ellos conmemora a la jauría completa que fue abandonada en la Antrtida y se encuentra junto la Torre de Tokyo, que muestra a la manada completa y que fue erigido en 1959 por la Sociedad Japonesa para la Prevención de la Crueldad contra los animales.

A pesar de que la hazaña de Taro y Jiro, así como el respeto a los cuerpos de sus compañeros muertos son hechos notables, actualmente se reconoce que sobrevivieron a costa de la fauna local, que carece de depredadores terrestres. En el presente no está permitido llevar perros a las expediciones de la Antártida. 

  • Los perros que fueron encontrados muertos y encadenados se llamaban Goro, Pesu, Moku, Aka, Kuro, Pochi y Kuma 
  • Los seis perros que se soltaron y desaparecieron se llamaban : Riki, Anko, Shiro, Jakku, Deri y Kuma- Furen
  • Los 2 supervivientes restantes fueron Taro y Jiro.

sábado, 6 de octubre de 2012

James Bond. En blanco y negro.

«Yo buscaba el nombre más simple, sencillo y de sonido plano que pudiera encontrar[...] Podrían suceder cosas exóticas con él y a su alrededor, pero él seria una figura neutral; un anónimo y franco instrumento, empuñado por un Departamento del Gobierno.» Ian Fleming, acerca del nombre "James Bond"

Hay tres tipos de películas de Bond: buenas, regulares y pésimas. Hay tres tipos de autos de Bond: magníficos, hermosos y absurdos. Hay tres tipos de chicas Bond: las buenas, las malas y Miss Moneypenny. Con los intérpretes de Bond la cuestión es un poco distinta, aunque todos incorporan tres elementos: los rasgos que imaginó Ian Fleming, los rasgos que cada intérprete incorpora como parte de su visión personal y los rasgos que se acumulan a través de las distintas interpretaciones. 

Fleming  tomó como materia prima su propia experiencia en el servicio secreto para imaginar a un agente de campo al que puso el rostro de David Niven y una personalidad compleja: un militar asignado a misiones especiales, dedicado a su trabajo porque es prácticamente lo único que puede y sabe hacer, curtido en los oficios de fingir, matar y ignorar a la voz humana y poco patriótica de su interior. 

Esas cualidades fueron asumidas por el actor y atleta Sean Connery cuando interpretó a Bond entre 1962 y 1983. Connery hizo a Bond más duro y profesional, con un toque de elegancia y encanto personal, aunque también con una carga machista que ha recibido bastantes críticas. Pero su gran mérito fue dar credibilidad al personaje frente a guiones que unas veces eran ingeniosos y otras absurdos, además de establecer la personalidad y carácter de 007 en la cultura popular. Para muchos, el de Connery es el mejor Bond de todos los tiempos. 

En 1969, George Lazenby personificó a Bond en una sola película pero fue de las mejores, con un guión interesante, un director competente, una producción eficiente y la mejor chica Bond. Lazenby Mantuvo el tono duro y profesional del militar convertido en agente encubierto, pero le agregó amabilidad, simpatía y sentimientos. El Bond de Lazenby sufre, se aguanta y sigue adelante, al servicio de Su Majestad. 

Algo de esa gentileza persiste en la interpretación de Roger Moore, quien fue elegido por su personificación  previa como Simón Templar (otro personaje de lo más interesante). A la elegancia, ingenio para improvisar y dureza que imprimió Connery, agregó la humanidad de Lazenby y su propio desprecio por el personaje, lo que dio como resultado un agente que realiza su trabajo por que no le queda de otra, porque viene con auto incluido, porque incluye viáticos y porque le da oportunidad de conocer chicas en abundancia. Pero el resultado es positivo y Moore crea a un Bond al que se le nota que hace mucho no pisa un cuartel, menos serio, más irónico, aunque siempre eficaz. Moore fue 007 de 1973 a 1985.

El Bond frío, duro, curtido, refinado, ingenioso, amable, no tan solemne, unas veces alegre y otras sufriente renace a plenitud en Timoty Dalton. Las de Connery y Dalton fueron las actuaciones que impresionaron más al creador del personaje, Connery por que aportó bastante y Dalton porque halló la personalidad que Fleming imaginó al escribirlo. El agente 007 al que Dalton dio vida entre 1987 y 1989 recuperó gran parte del realismo que se perdió en los años de Moore, para traer de vuelta al militar convertido en agente de campo que hace su trabajo con eficacia y sin alegría, que lo pierde todo una y otra vez, menos su empleo, lo único que realmente posee. 

Entre 1995 y 2002 Pierce Brosnan personifica a un Bond duro y profesional como Connery, amable como Lazenby, lúdico como Moore y humano como Dalton. La interpetación previa del investigador Remington Steele parece haber sido de peso para darle el papel y no se equivocaron. El 007 de Brosnan saca de nuevo lo militar y muestra a un sujeto que parece entrenar, estudiar y capacitarse siempre que no está en misión, pero también a un hombre alcohólico, obsesivo y autodestructivo. El resultado es un Bond complejo, que bajo la máscara de elegancia y autosuficiencia oculta al boxeador que odia lo que es pero sólo conoce una manera de ganarse la vida.

Llegamos así a Daniel Craig, quien es James Bond desde  2008 y fue elegido, según Judy Dench, por su cara de asesino. Su participación en la saga impulsó la carrera de Craig más que la de ningún otro antes de él y le permitió mostrar al mundo que sabe actuar. La interpretación de Craig es cruda, brutal, como si jamás hubiera visto una película de Bond y se hubiera basado sólo en los libros, o como si las hubiera visto todas, estudiando a cada actor anterior y seleccionando, más que las características de un personaje, las de un depredador. En efecto, el agente 007 que personifica Craig es, tal como lo señala el propio Bond en Casino Royale, al mismo tiempo un monje y un asesino: vive para su trabajo, por su trabajo y en su trabajo. A veces puede conducir un buen auto y dormir en un hotel de lujo, pero eso es sólo parte del trabajo, pues su existencia parece transcurrir entre el gimnasio, la biblioteca, el campo de tiro y la siguiente misión. El Bond de Craig, como el de Dalton, no bebe para socializar, ni para olvidar, ni siquiera para darse valor... bebe para que las heridas interiores no se infecten, para llevar algo cálido a su interior, para morir un poco más aprisa. 

Muchos actores estuvieron bastante cerca de encarnar al Agente 007, entre ellos Michael Gambon (sí, Dumbledore fue joven alguna vez), Sean Bean, Eric Bana, Hugh Jackman, Ralph Fiennes, Mel Gibson, Russel Crowe, Clive Owen y Orlando Bloom. Bana y Bloom todavía tienen edad para personificarlo en el futuro, aunque otros apuestan más por Dominic West. Sin embargo, algo me dice que en diez años podríamos ver en ese papel a alguien como Aidan Turner y en quince o veinte años a Daniel Radcliffe.

Lo que en verdad importa es que el Agente 007, el que imaginó su autor y al que han dado vida seis buenos actores es mucho más que un casanova y buen tirador que nunca se ensucia el traje. Claro que se lo ensucia, lo rompe y lo llena de sangre, muchas veces la propia. El verdadero James Bond es, como lo describió Vesper, un ser sin hogar al que un benefactor le dio un oficio, un propósito y en lo que cabe, una vida.