jueves, 28 de junio de 2012

Cómo hacer fraude en un distrito

No es sencillo hacer fraude en una casilla... parecen lugares sencillos, pero están más vigiladas de lo que aparentan: la policía, los representantes de otros partidos, los observadores electorales, los impredecibles vecinos. No podemos apoderarnos de los lugares estratégicos, los de funcionario de casilla, porque se les elige mediante un inconveniente sorteo. Y de las boletas ni hablar; están tan vigiladas y tienen tanta seguridad (como si fueran dinero) que no hay forma de alterarlas o cambiarlas sin hacerlas inválidas.

Además es un trabajo demasiado complejo que debe repetirse con miles de ellas; hay más de 140 mil casillas, encargadas a vecinos de cada sección mediante sorteo y vigiladas pro los partidos políticos... ni hablar.

Pero sólo hay 500 distritos; a lo mejor ahí se puede hacer algo; veamos.

No es sencillo entrar a trabajar en un distrito; hay demasiados controles, hay exámenes que aprobar y cursos que tomar y eso para los cargos de menor importancia. Para los de mayor importancia, lo que podrían tener acceso a las actas o a las bodegas en donde se guardan las boletas y después los votos hay que ser parte del Servicio Profesional Electoral y eso es bastante difícil; se necesita un título profesional, esperar una convocatoria, aprobar exámenes muy difíciles y luego trabajar y trabajar hasta que le toque a uno la suerte de estar entre los funcionarios que tienen a su cargo las bodegas.

Si conseguimos llegar hasta ahí hay que tener en cuenta que el ejército las vigila y todo el tiempo están ahí los representantes de otros partidos, además de los consejeros distritales. Los consejeros distritales son personas seleccionadas pro sus conocimientos y trabajan coordinados con los partidos y el servicio profesional para vigilar las boletas y la papelería. La vigilan de diferentes maneras; pro ejemplo, sellan las bodegas con unas etiquetas a las que les ponen sus firmas; sellan y cuentan una a una las boletas...

Hay bastante vigilancia para impedir que cualquiera abra una de esas bodegas...

Cuando al fin les llegan los votos ellos hacen el cómputo del distrito en voz alta y en una sesión pública en la que también están todos los partidos, la policía, cámaras y muchas personas más, porque son sesiones públicas. Todo lo que ocurres está a la vista de todos y los resultados se proyectan en tamaño gigante. Ahí se verifica que los datos coincidan, que no haya errores, ni pérdidas, ni paquetes maltratados... demasiada gente, demasiada seguridad...

En los distritos, aunque menos, es difícil hacer un fraude porque son en si mismos un mecanismo de seguridad encargado de vigilar los que ya se colocaron en las urnas, boletas, paquetes, votos... habrá que buscar en otra parte.

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