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sábado, 25 de agosto de 2012

¿Qué es la Nueva Jerusalén? (parte 2)

Parte 2: El contexto.

Nada de lo que ocurre en la Nueva Jerusalén es inédito ni aislado. Comprender esto ayuda a conocer mejor las características de esta comunidad pero, por desgracia, también revela que esta agrupación pertenece a un movimiento mucho mayor de lo que parece. 

¿Cuál es el problema con Nueva Jerusalén? ¿Es tan peligrosa una comunidad que quiere reemplazar la educación oficial por una educación parroquial? En realidad esta característica es tan sólo un síntoma del verdadero problema, que es es la formación de una comunidad integrista, a la que el estado mexicano ha prestado escasa atención. 

Comencemos por el integrismo. La RAE define el integrismo como "Actitud de ciertos sectores religiosos, ideológicos o políticos, partidarios de la intangibilidad de la doctrina tradicional." Lo intangible es lo que no puede tocarse; es decir, lo que no puede ser cuestionado, revisado, modificado, ni puesto en duda. 

Existen diversas comunidades integristas y, aunque generalmente se les relaciona con un carácter religioso, no siempre es así. Las ideologías totalitarias son tan integristas como los grupos religiosos ultra-ortodoxos. Con frecuencia los integristas constituyen una comunidad que vive y practica en una ambiente de tolerancia; sobre todo cuando son minorías religiosas o ideológicas. Pero otras veces no son grupos minoritarios y poseen, de hecho autoridad sobre un territorio; por ejemplo, los Amish gozan de prestigio por su carácter pacífico y respetuoso de las leyes, por lo que en varios países se les permite cierto nivel de autogobierno. 

Otras veces, el ejercicio de la autoridad sobre un territorio tiene un carácter excluyente; así ocurre en los regímenes totalitarios y en algunos regímenes teocráticos, como Arabia Saudita o Irán.  

Nueva Jerusalén representa una minoría en un país de mayoría católica, pero es una comunidad excluyente en su propio territorio, por lo que constituye la mayoría religiosa en la zona geográfica que se asienta (Puruarán, Michoacán).

La exclusión se manifiesta de maneras no siempre pacíficas, ya sea aislando a quienes no comparten la identidad predominante o de plano expulsándolos; en Nueva Jerusalén ha ocurrido y sigue ocurriendo esto. 

Nueva Jerusalén es, además, un grupo cismático. La iglesia de Roma ha conocido varios cismas desde su origen, los más antiguos ocurrieron en los primeros siglos de la era cristiana, cuando grupos como los gnósticos, los cátaros o los arrianos postularon doctrinas que, por influencias paganas o esotéricas, en algunas ocasiones se apartaron bastante de la doctrina reconocida por la iglesia cristiana y en otras fueron rechazadas luego de un proceso de deliberación dentro de la propia iglesia. Con el tiempo, esas agrupaciones fueron declaradas heréticas y se convirtieron unas veces en perseguidoras y otras en perseguidas. 

Los cismas han estado presentes en varios momentos de la historia del cristianismo. Al principio del cristianismo dieron lugar a religiones que en varios casos terminaron apartándose bastante del cristianismo basado en el Nuevo testamento; durante la Edad Media el cisma más importante fue el de oriente y occidente, que derivó en la separación de la Iglesia Ortodoxa y el surgimiento del Imperio Bizantino como un rival del cristianismo occidental; al final de la edad media los cismas fueron el origen de las iglesias protestantes (luteranos, calvinistas, anglicanos), en tanto que el cisma de alcance internacional más reciente ocurrió tras el Concilio Vaticano II con el surgimiento de la Comunidad Sacerdotal San Pío X (a quienes  se llama lefebvristas). 

El caso de los lefebvristas es de especial relevancia por tratarse de un cisma generado por una posición conservadora, probablemente integrista. A diferencia de otros movimientos conservadores católicos (no es pleonasmo, dentro del catolicismo existe la diversidad) ellos sostienen un conservadurismo que les hace dudar de la legitimidad del papado, de las reglas emanadas del Concilio Vaticano II, y hasta de la arquitectura moderna en las iglesias. 

La comunidad integrista de Nueva Jerusalén es, probablemente, aún más conservadora. Ocurre con frecuencia en los movimientos cismáticos, que afirman defender el mensaje original y auténtico de Jesús de Nazareth y del Nuevo Testamento, mientras acusan a su religión de origen de haberse apartado de ese mensaje. Lo que propone Nueva Jerusalén es un regreso a la iglesia pre-conciliar, pero en algunos aspectos un retorno a la iglesia pre-moderna. 

Mas aún, al afirmar que la autoridad y liderazgo de esta comunidad derivan de mandatos expresos de la virgen maría, lo que hace es postular una nueva legitimidad y un nuevo carácter fundacional. La relevancia de esto es que desconoce la legitimidad histórica que postula la Iglesia católica, al afirmar que es parte de una tradición y una organización que provienen del apóstol pedro y fueron establecidas por Jesús de Nazareth en persona. Nueva Jerusalén tiene un argumento para hacer a un lado esa legitimidad y proponer una distinta, basada en un designio de la Virgen del Rosario. En este punto, Nueva Jerusalén aduce, además un origen sobrenatural a partir de una aparición milagrosa. 

Conviene hacer un paréntesis en este punto: la Iglesia católica es cautelosa en cuanto a dar validez a los milagros. En todo el mundo abundan los sanadores y visionarios auto-proclamados que inventan apariciones milagrosas para constituir comunidades que siempre terminan encabezando y de las que en muchas ocasiones se sirven para enriquecerse y cometer otros abusos. La iglesia tiene una legitimidad y un prestigio históricos que se preocupa por preservar, de manera que investiga a profundidad cualquier presunta aparición y en muy contadas ocasiones las llega a considerar verdaderas. 

No es raro que aparezcan comunidades en torno a un presunto milagro, que pocos años después terminen apartadas de la Iglesia católica. Nueva Jerusalén es un caso así; que a pesar de tener una organización propia y una historia más o menos larga, comparte características, les guste o no, con comunidades como los seguidores de Jesús Malverde, la Santa Muerte, el niño Fidencio o Juan Soldado. La presunta guía espiritual que afirman recibir de Tata Lázaro da cuenta de ello. 

Lázaro Cárdenas fue, por cierto, un gran defensor de la educación laica, científica y socialista, mientras que Nueva Jerusalén propone una educación parroquial, basada en lo que la autoridad religiosa considere conveniente enseñar. Esta idea de adaptar el modelo educativo a los postulados de la religión o la ideología oficial son rasgos comunes a los estados totalitarios y a las teocracias integristas. 

En los regímenes democráticos o al menos no totalitarios, los movimientos que proponen sujetar la educación a las normas religiosas están bastante extendidos y son noticia frecuente: la propuesta de enseñar la teoría del diseño inteligente, o la propuesta de enseñar el génesis en un sentido literalista, a la par o incluso sobre la teoría evolutiva y la física cuántica son comunes en ciertos estados del centro y sur de los estados unidos. Movimientos así también existen en países como españa, aunque su influencia es menor. 

Finalmente, Nueva Jerusalén es una comunidad milenarista, esto es, que anuncia y espera un inminente y cercano fin del mundo. el anuncio del fin del mundo atrae y congrega a diversas comunidades en todo sel mundo; unas veces da lugar a comunidades como la Iglesia de los Santos de los Últimos Días y otras da origen a movimientos mas radicales y, de vez en cuando a sectas autodestructivas. La idea del fin del mundo es sumamente impactante y atractiva, en gran medida porque ofrece a sus integrantes la certeza de una pronta salvación y les anuncia un gran espectáculo (el Apocalipsis). 

Nueva Jerusalén no es un fenómeno aislado, sino parte de un conjunto de movimientos religiosos que acompaña a la humanidad desde hace siglos. Es fundamental identificar ante qué tipo de movimiento estamos, es decir, si sólo un movimiento pacífico, por más que sea cismático, conservador y milenarista o si a pesar de su identidad cristiana hay en él características que revelen un carácter totalitario, violento, o auto-destructivo. 


jueves, 3 de mayo de 2012

Equipo de emergencia para el Fin del Mundo

Hace tiempo que no escribo sobre el fin del mundo y las profecías del 2012;  no es que me tome la cosa en serio, pero el tema puede ser bastante divertido. En Curious Brain nos ofrecen un equipo de emergencia (orgullosamente mexicano)
para ese importante acontecimiento:




domingo, 30 de octubre de 2011

¿Seremos testigos del Fin del Mundo?

Todos quieren ser testigos del Fin del Mundo y todos los sentidos (excepto el común) ayudan a encontrar los signos y presagios que lo anuncian. Desde la Edad Media algunos los encontraban en la fecha del año mil, en la peste, en las guerras y los terremotos. Más tarde vieron presagios de un cercano fin en la expansión de la masonería, el surgimiento del liberalismo, las revoluciones sociales y el desarrollo tecnológico (bestias de metal en forma de locomotoras, fuego que cae del cielo en forma de bombas, etc.) además de que nunca faltaron sequías, epidemias, tormentas, cometas y hasta lluvias de sapos que parecían confirmar la proximidad del Apocalipsis.

El desarrollo de las comunicaciones en el siglo XX fue crucial par la expansión de la idea del Fin del Mundo, pero los acontecimientos le dieron un buen empujón: genocidios en Ucrania y Austria, guerras mundiales,el surgimiento del estado de Israel y la amenaza atómica fueron mencionados como ejemplos y presagios por  infinidad de libros y panfletos que anunciaban el fin del mundo, al tiempo que los relacionaban con medidas en las pirámides, las figuras de Nazca, los códices prehispánicos y hasta la altura de las torres en catedrales góticas. Los ambiguos textos de profetas medievales, algunos reales y otros inventados, junto con mediciones en pulgadas inglesas, codos, centímetros o leguas, según conviniera, parecían mostrar signos y menciones acerca de las armas voladoras, las máquinas en el espacio, los jóvenes de melena larga, las chicas de faldas cortas, los tambores africanos en la música y catástrofes por todas partes... para muchos resultó evidente que sólo hay terremotos, volcanes y tormentas cuando se va a terminar el mundo y que ni en la antigüedad, ni en la edad media o el renacimiento ocurrieron estos fenómenos tan raros.

A medida que el siglo XXI se aproximaba las ideas del fin del mundo eran cada vez más atractivas; después de todo el 2000 parecía una cifra mágica; los textos de ciencia ficción anticipaban un año 2000 de viajes interplanetarios que o habían llegado y las películas hablaban de una sociedad perfecta que estaba aún más distante; si la llegada del nuevo milenio debía traer algo maravilloso sólo quedaba la opción del fin del mundo.

El 2000 decepcionó pero no el 2001: gracias al atentado en las torres gemelas los heraldos del fin del mundo volvieron a hablar de grandes guerras, grandes armas y grandes señales. Se desempolvaron textos de la mitad del siglo XX que hablaban de profecías egipcias y mayas, se retomaron teorías variopintas, como la era de Acuario y la necesidad de un Renacimiento. Se descubrieron nuevas estrellas y cometas. Nuevos profetas anunciaron el fin en 2009, en 2011... pero el consenso parece estar en que el final del mundo que conocemos iniciará en 2012.

Para documentar los cálculos sólo es cosa de buscar que los números cuadren: sólo hay que convertir en fechas del Calendario Gregoriano las del Calendario Maya.. o de sacar cuentas del Apocalipsis de San Juan... o de sumarle y restarle a las Centurias de Nostradamus. Poco importa que el Calendario Gregoriano, que tenga un error de cálculo de cuatro a cinco años (los estudios astronómicos, arqueológicos e históricos coinciden en que Jesús nació alrededor del año 5 a.C.) , que no sea universal ni estuviera en la mente de los mayas, los egipcios o los primeros cristianos. Menos aún parece importar que el para los judíos este (2011) sea el año 5772 desde la creación de la Tierra, mientras que para los musulmanes estamos en 1433 desde la Hégira y para los chinos en 4408 desde el ascenso de su primer Emperador...  lo queimporta es el calendario de occidente, porque occidente "es todo el mundo", a menos que sólo vaya a terminar la historia de los países que siguen el Calendario gregoriano (mientras que al mundo árabe le quedarán como 600 años más para llegar a su 2012). Lo importante es la certeza, la seguridad de que el fin está cerca y nosotros y no otra generación, seremos los privilegiados que lo podremos ver.

¿Por qué es tan grande la necesidad de presenciar el fin de los tiempos?

Respuesta: El fin del mundo es un acontecimiento demasiado importante como para perdérselo.  Además, promete ser espectacular (lluvia de fuego, muertos que salen de las tumbas) y mejor aún, es gratuito. Pero si con todo eso no  fuera suficiente, el Juicio Final  nos dará la oportunidad de ver quien tenía la razón si los ateos o los cereyentes, los ortodoxos o los de la Nueva Era, los católicos o los Calvinistas; los mayas o la ciencia moderna.

Lo importante es la plena claridad de que ahora sí, el mundo se acaba, tal como ocurrió en el año 1000, en 1900 y en el 2000. Y mientras aguardamos el día que los muertos se levantarán de sus tumbas, sólo queda especular si Atila todavía será hostil, si Voltaire será buen conversador o si Caruso se animará a dar un recital mientras hace fila para su juicio.


sábado, 15 de octubre de 2011

La moda del Fin del Mundo

De acuerdo con los cálculos de los alarmistas faltan como 434 días para el fin del mundo ... o para la fecha que ellos dicen que el calendario maya dice que será el fin de mundo.

Cuando era pequeño, muy pequeño, la gente decía que el mundo se acabaría en el año 2000. Hasta había películas y documentales como los que ahora llenan la programación de Discovery y History Channel (el rating es el rating) así que realmente me llegué a preguntar si aquellos rumores serían ciertos...después de todo lo decían en la tele y en 1979 a Jaime Maussán se le consideraba un periodista serio. Sí, dije 1979 porque los primeros rumores de los que tengo memoria los esuché ese año. Algunos vaticinaban que el mundo acabaría en 1980, hasta había en Michoacán algunos miles de personas que se reunieron en un pueblito para presenciar juntos el fin de los tiempos. Sin embargo, la mayoría de los agoreros afirmaba que en 1980 comenzaría una cadena se sucesos apocalípticos que culminarían con el fin de los tiempos en el año 2000.

Algunos vieron señales importantes en el sismo de 1985 en la Ciudad de México (como se el DF fuera todo el planeta; igual que en las películas amnericanas de desastres) y llegaron a conocerse historias de suicidios colectivos (e intentos) en una granja cerca de San Diego  y en Tenerife.

El año 2000 llegó y los heraldos del Apocalipsis pusieron la mirada en la siguiente fecha: 2012, con base en una interpretación del calendario maya según la cual los mayas contaron trece ciclos de 144 mil días (baktunes), el decimotercero de los cuales coincide con la fecha en el calendario gregoriano (el que usamos actualmente) del 21 de diciembre de 2012, además de que esta fecha, aseguran, coincide con el final de un ciclo mayor de 126 mil años. Algunos agregan que en esa fecha se alinearán la tierra, el sol, el centro de la vía láctea y un planeta hipotético al que llaman "X" en un fenómeno que ocurre cada 26,000 años (o algo así) al que relacionan con los periodos de las glaciaciones (que las glaciaciones son recurrentes en nuestro plantea sí es un hecho científicamente demostrado) y aprovechan, además para mencionar el contenido hipotético de un libro perdido de  Nostradamus. Por si  toda esa "evidencia" no resulta suficiente, nos recuerdan la profecía de San Malaquías según la cual actualmente vamos en el número 110 de una lista de 111 Papas a partir de 1143 y hasta el fin de los tiempos.

En todas estas teorías y suposiciones se entremezclan datos reales (como la recurrencia y relativa periodicidad de las eras glaciares en la Tierra), el ingreso periódico del planeta a zonas de mayor densidad de asteroides (hecho que se relaciona con extinciones supermasivas, la más conocida de ellas es la que impulsó la extinción de los dinosaurios) y la aún indeterminada vulnerabilidad del planeta ante objetos gigantes del espacio (como los asteroides que golpearon Júpiter en los años noventa), con profecías, visiones, teorías conspiratorias diversas y alguna que otra ocurrencia.
13 Baktun Map
En 1980 el mayor peligro que amenazaba a la humanidad era la proliferación de arsenales nucleares, mientras que en el presente se debate si ocurrirá una catástrofe ecológica, una nueva guerra mundial por los energéticos y los recursos naturales (como el agua) o sucumbiremos ante los daños catastróficos que causaría un asteroide.

Los peligros son reales, pero no necesariamente ocurrirá y menos aún el 21 de diciembre de 2012 (21/12/12), como tampoco tuvieron lugar en el año 2000, ni en 1980, ni a finales del siglo XIX (cuando muchos se asustaron por el Cometa Halley) o en el año 1000 (cuando muchos creyeron que se consumaría el periodo de 1000 años que se menciona en Apocalipsis 20. Todavía tres siglos después hubo quienes dijeron que ese periodo no inició con la vida de Jesús, sino con la expansión del cristianismo a partir del emperador Constantino, por lo que calcularon el fin del mundo para el siglo XIII.

En cualquier caso no hay que confiarse, pues el mundo podría acabarse en 2012, la próxima semana o en el año 4046 (por mencionar alguno). Que podría ocurrir cualquier día ya deberíamos tenerlo claro después de la crisis de los misiles, el meteoro de Tunguska (que por pura suerte cayó en Siberia)  o los registros fósiles.

Así pues; no tengo duda de que esa historia del 21 de diciembre de 2012 es mera especulación, pero tampoco dudo que nuestro planeta es aterradoramente frágil. Con esta perspectiva me quedan tres cosas por hacer: la primera es tratar de no dejar cosas sin hacer, cada día de mi vida (para empezar, en este país uno no sabe cuando le tocará una bala perdida)  la segunda es imaginar qué negocios se pueden hacer a propósito del fin del mundo y la tercera, imaginar cómo será ese final.

Una manera interesante y muy de moda sería un Apocalisis Zombie (los muertos se levantarán de sus tumbas) , con lo cual el mejor negocio posible sería la venta de escopetas.

Mapped: the the world in Zombies