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sábado, 16 de septiembre de 2017

México necesita traidores

México necesita traidores...
que amen más al país que a su partido,
más a su país que a su jefe,
más a su país que a su empleo.

México necesita traidores,
que denuncien a ese jefe que se queda con la mitad de su sueldo,
o con todo su sueldo y los manda a la calle a extorsionar comerciantes,
a espantar conductores, a levantar vendedoras de pan,
para ganar dinero.

México necesita traidores,
que sepan que tener un empleo no es un favor;
es un derecho que se gana con esfuerzo,
con aptitud y competencia.

México necesita traidores,
que no tengan miedo de perder el trabajo,
ni de ser acusados de problemáticos y traicioneros,
por negarse a contratar a esa empresa que cobra el doble
y tarda el triple de tiempo para entregar la obra,
los materiales y los bienes.

México necesita traidores,
que acepten la denuncia de ese traidor que puede demostrar
que su compañero vende plazas de trabajo o las renta,
que exige a los policías una parte del dinero que les obliga a extraer de las personas,
que recibe una comisión de ese grupo que vende droga,
que secuestra personas, que roba autos, que extorsiona negocios,
o los protege porque son de su familia.

México necesita traidores que reciban esas denuncias y las investiguen.
Que no las desechen o sobresean;
que las lleven  las últimas consecuencias,
a sabiendas que el costo será alto:
pues perderán el empleo, y nadie los volverá a contratar, por traidores,
o tal vez los hagan ver morir a toda su familia...

México necesita traidores,
que aprueben las leyes para combatir la corrupción,
para vigilar a los jueces y castigar a los culpables,
para defender a los inocentes,
para que los trabajadores sean protegidos,
para que los médicos cobren por sanar, los maestros por enseñar y los policías por vigilar.

México necesita traidores,
que aprueben reglas que no convienen a los partidos,
que ponen a los gobernantes bajo vigilancia,
que sometan a los bancos a las mismas leyes que a las demás empresas,
que no acepten dinero para su próxima campaña,
ni lo pidan, ni quieran hacer campaña...

México necesita traidores,
que piensen en las familias de todos además de la suya,
que prefieran ser útiles antes que importantes,
que tengan moral antes que vanidad.

México necesita traidores,
que no obedezcan a un jefe, ni a una jearquía, ni a un imperativo histórico,
ni al "pueblo", el devenir, la lucha de clases, la corrección política,
la presión social, ni la codicia.

México necesita traidores,
que traicionen a la infancia abstracta a la que se le enseña luchando,
sino en la infancia concreta, que no conseguirá un empleo si no sabe leer.
Que traicionen a ese pueblo abstracto y esa raza de bronce,
para favorecer a ese pueblo concreto,
al que le roban la cartera en el metro y la esperanza en la quincena.
Que traicionen a esas leyes sagradas, llenas de derechos inalcanzables,
para favorecer leyes concretas, que defiendan, que protejan, que vigilen.

México necesita traidores,
que traicionen a su propia familia,
para que su propia familia pueda vivir segura;
que traicionen a su partido, para que su partido sea expurgado;
que traicionen a sus colegas, para que sus colegas puedan vivir sin miedo.

México necesita traidores,
que deseen morir en el desprecio y la miseria.
Por denunciar, por detener, por no colaborar.
Traidores que crean que el mal es la ausencia de bien;
que los crímenes tienen víctimas aunque no podamos verlas,
que somos las víctimas de nuestras propias omisiones,
nuestras colaboraciones, nuestros secretos, nuestras complicidades;
nuestras extorsiones, nuestros silencios, nuestro miedo a morir, a perderlo todo;
todo por nada. Porque alguien más aceptará el encargo, alguien más dirá que sí;
alguien más guardará silencio. Alguien que sí quiera cobrar, alimentar a sus hijos,
y comprarles una casa.

México necesita traidores,
que se sacrifiquen por nada.
pero sin traidores:
los inocentes seguirán muriendo;
las cárceles se llenarán de "presuntos culpables",
las calles de sicarios, asesinos y depredadores,
las oficinas de farsantes y vanidosos,
el gasto público de agujeros;
las calles de desesperanza.

México necesita traidores, que pregunten:
¿Por qué en México la  gente gana en un día, lo que en cualquier otra país se gana en una hora?
¿Por qué las cosas cuestan lo mismo que en cualquier otro país aunque se gane menos?
¿Por qué un gobernante mexicano gana lo que un funcionario de otro país gana en una semana.

México necesita traidores,
que cuestionen, que duden, que investiguen, que observen.
Que reconozcan los éxitos  del gobierno, y denuncien sus fracasos.
México no necesita incondicionales, ni cómplices, ni gente de confianza.
Necesita personas convencidas de que el bien y el mal no son relativos;
ni dependen de la ambición, la conveniencia, la ideología y la moda.

México necesita traidores.
Muchos traidores,
para no morir.












martes, 28 de febrero de 2017

Partidocracia

Partidocracia
La partidocracia, o partitocracia es el dominio de los partidos sobre los representantes populares y los gobernantes. No gobierna la persona electa, sino el partido.No se toman las decisiones que la población necesita, sino las que convienen a los líderes y dirigentes de los partidos. No se selecciona a los candidatos por su capacidad, honestidad, popularidad o inteligencia; sino por su fidelidad a los dirigentes, su complicidad y hasta su sumisión. 
En una partidocracia los partidos se transfroman en entidades que viven del dinero público pero no actúan por el interés público. Con el dinero público desarrollan una amplia y férrea burocracia interna, y así se convierten en grandes agencias de colocaciones y, al mismo tiempo, en grandes vendedores de favores y compradores de lealtad. 
Los partidos dependen cada vez menos de las cuotas de militantes y colectas entre simpatizantes, al tiempo que se hacen más dependientes de las grandes entradas de dinero: el financiamiento público, las donaciones (en dinero o especie) de grandes empresarios, corporaciones, sindicatos, corporaciones e instituciones. El partidocrata está en deuda con sus promotores y es fiel a ellos, porque si no cumple sus expectativas, siempre habrá otros partidos, otros líderes, otro candidatos que también necesitan dinero y pueden ser más obedientes. 
La partidocracia es, en principio, una burocracia engrandecida y empoderada, que puede repartir cargos de gobierno e influir en ellos para proteger sus intereses. Pero también puede ser una forma de corrupción, de intercambio de favores por dinero o por cargos públicos. 
Para el partidócrata las elecciones son una fuente poder y una entrada de dinero. Los votantes son una muchedumbre cada vez más difuminada, que no tiene poder, pero tiene votos y los votos también se convierten en dinero. El votante vale tanto como su cartera, o su influencia personal, o su obediencia. La partidocracia es una plutocracia disfrazada de pluralismo. 




sábado, 18 de febrero de 2017

Kakistocracia

Kakistocracia. 


Del griego Kakos, que significa malo, llevado al superlativo kakisto, que es lo más malo o lo peor, y kratos, que significa poder.

La Kakistocracia es el gobierno de los peores. 
¿Quién coloca a lo peores en el poder? 

Los plutócratas, los ladrones y los aduladores, que elevan a los más incompetentes a los cargos de gobierno, para obtener beneficios, pagos de favores, influir en el mal gobernante y, si el kakistócrata se deja, hasta manipularlo. 

Los ignorantes y perezosos, que necesitan creer en candidatos milagro, que prometen prosperidad sin esfuerzo, subsidios sin impuestos, educación sin escuelas, salud sin hospitales y seguridad pública sin vigilancia; además de castigar a los que le caen gordos a cada quien.

Los que votan por costumbre, los que claman contra la corrupción mientras protegen la venta de plazas, el contrato colectivo y el cargo vitalicio. 

Los que creen que nacieron para gobernar (o ser parte del gobierno) y son tan democráticos como Luis XV. 

Los que reclaman resultados, pero condenan el eficientismo, las evaluaciones y la transparencia. 

Los que defienden el interés particular y creen que el interés público es para romáticos, idealistas y tontos. 

Los que ser creen políticamente puros, como su movimiento, su partido y su lider; por lo que no deben ser vigilados, criticados, ni calificados. 

La kakistocracia es el gobierno de los peores, colocados ahí por los peores, con las peores intenciones... de ellos sólo pueden esperarse los peores resultados. Elegimos gobernantes a nuestra imagen y semejanza. 



jueves, 16 de febrero de 2017

Cleptocracia

Cleptocracia


Del griego klepto, que significa robar, y kratos, que significa poder; la cleptocracia es el poder entregado a los ladrones. 

El cleptócrata usa el poder para enriquecerse y para enriquecer a sus aliados. 


Contrario a una idea común es raro que un gobernante sustraiga de manera directa el dinero de las arcas públicas. La cleptocracia es más sofisticada, pero también mucho más amplia:abarca  desde el empleado público que cobra pero no trabaja, hasta el directivo que vende o renta las plazas de trabajo; desde el policía que recoge vendedoras de pan en  lugar de perseguir ladrones, hasta el candidato presidencial que lleva una dobre cantidad de sus gastos de campaña, e incluye  prácticas ampliamente documentadas como el nepotismo, el peculado y el clientelismo. La cleptocracia es un gobierno orgullosamente ineficaz. 

"El PRI roba, pero también deja robar" (frase popular)




viernes, 24 de agosto de 2012

¿Qué es la Nueva Jerusalén?

Parte I: La historia

Nueva Jerusalén es una comunidad teocrática, integrada por unas 3000 personas, cerca del pueblo de Puruarán, en el municipio de Turicato, Michoacán. 

El 13 de junio de 1973 la señora Gabina Sánchez viuda de Romero, buscó entrevistarse con el cura del pueblo de Puruarán, Nabor Cárdenas Mejorada para informarle que había visto a la Virgen del Rosario, de quien recibió la orden de buscarlo para que oficiara misa en el Cerro del Mirador el lugar de la aparición. 

Al principio Gabina Sánchez no logró convencer al sacerdote, pero había algo en el mensaje que la anciana portaba: “Sacerdote de mi pueblito, de la ermita, ayúdame a salvar al mundo”, fue el mensaje dado supuestamente por la Virgen del Rosario. El sacerdote Nabor Cádernas acataba, sin estar de acuerdo, las reglas emanadas del Concilio Vaticano II. Para un ministro conservador como él debió resultar atractivo aquel mensaje en el que la virgen advertía del inminente y cercano fin de un mundo cada vez más inmoral y apartado de la fe, en el que la propia Iglesia parecía desviarse del camino trazado en el siglo XVI por el Concilio de Trento.

Comenzó así una historia en la que Nabor Cárdenas se apartó gradualmente de la Iglesia de Roma:  al aceptar como verídica la aparición antes de que la Iglesia investigara el asunto y emitiera su opinión (la Iglesia es cuidadosa con las historias de apariciones, ya que la mayoría resultan fraudulentas);  al erigir una ermita para convertir el lugar se la supuesta aparición en un santuario y, al permitir que se estableciera una comunidad en torno a esa ermita y aceptar encabezarla. 

Al convertirse en líder de la nueva comunidad, Nabor Cárdenas cambió su nombre por el de Papá Nabor y estableció su propio sistema de jerarquías. A Gabina Sánchez le reconoció el carácter de Vidente y le dio un lugar destacado, al frente de las mujeres de la comunidad con el nombre de Mamá Salomé.

El nombre de la comunidad, Nueva Jerusalén, deriva de la ciudad mencionada en el Apocalipsis de San Juan. Los habitantes de esta comunidad creen que la suya es la ciudad mencionada en el Apocalipsis y afirman que cuando suceda el fin del mundo será separada del resto de la tierra por fuertes terremotos, que abrirán grandes grietas para separarla de los territorios infieles, a fin de preservarla de la devastación. 

El gobierno en Nueva Jerusalén quedó encabezado por Papá Nabor como patriarca y un conjunto de videntes a quienes se les atribuye la cualidad de hablar con la Virgen María en su advocación de Virgen del Rosario. El siguiente eslabón está formado por portavoces, que son personas que pueden ser poseídas por la divinidad, quien se comunica a través de ellos. Los vivientes, son la siguiente jerarquía y está conformada por las personas que creyeron en papá Nabor y Mamá Salomé desde el principio y los acompañaron a fundar la comunidad. Los vivientes ahora son personas mayores y ancianos. El último escalón, por debajo de las personas comunes, lo ocupan quienes viven en esta población pero no son parte de la comunidad religiosa; en general católicos que siguen fieles a la Iglesia de Roma, quienes fueron expulsados a las afueras de la ciudad. 

Esta organización es respaldada por un cuerpo propio de guardias y vigilantes, quienes cuidan tanto el ingreso a la pequeña Ciudad como el orden y la moral entre sus habitantes. 

Nueva Jerusalén ha tenido algunos momentos críticos; el primero ocurrió en 1982 con la muerte de Mamá Salomé. Papá Nabor transmitió a la comunidad un menaje de la Virgen en el que se proponía a dos candidatas, María de Jesús y María Margarita. Cada cadidata fue apoyada por una parte de la población y cuando papá Nabor eligió a María de Jesús (Mamá María de Jesús) María Margarita desconoció el resultados y formó un convento propio acompañada por 200 monjas y varios vivientes. A través de Papá Nabor, la Virgen autorizó la expulsión de los disidentes, lo que derivó en un éxodo de casi 4 mil personas en noviembre de 1982. 

Papá Nabor estableció las características principales de la comunidad: mujeres y hombres deben vestir con recato, asistir a misa diaria y orar tres veces al día. El rezo del rosario en la ermita es permanente, con el fin de evitar (o retrasar) el fin del mundo. La educación es impartida por las madres de familia y se limita a enseñar a leer y escribir, pues se considera superfluo cualquier otro conocimiento ante la inminencia del Apocalipsis. Se controlan las publicaciones y se prohíben la radio y la televisión. Se controla también el acceso a la comunidad, se promueve una moral rigurosa y, en algunas épocas, también se ha prohibido la procreación. Todas las personas están obligadas a prestar servicios a la Ermita y dar parte de sus ingresos; también quienes emigran a otras ciudades o a los estados Unidos. Las decisiones políticas son tomadas por el patriarca, quien recibe asistencia sobrenatural de Tata Lázaro (el ex presidente y ex gobernador de Michoacán Lázaro Cárdenas, quien murió en 1970).

A partir de 1989 el papel de vidente fue desempeñado por Agapito Gómez, quien estableció eficaces medidas de control moral y de recaudación de diezmos, a pesar de lo cual fue acusado de los delitos de secuestro y violación por mujeres integrantes de la propia comunidad, quienes más tarde fueron expulsadas y en algunos casos perseguidas, por lo que tuvieron que emigrar a ciudades como Guadalajara. 

Papa NaborEn la primera década del siglo XXI las apariciones de papá Nabor fueron cada vez más esporádicas por su avanzada edad y precario estado de salud, pues padecía del mal de Parkinson. Durante esos años se consolidaron dos líderes que disputaron la posibilidad de sucederlo como patriarca: el vidente Agapito Gómez y el iluminado Martín de Tours. 

Martín de Tours intentó forzar a papá Nabor para que le heredara el patriarcado pero éste rehusó hacerlo y tras su muerte en 2008 fue sucedido por Agapito Gómez, quien murió en septiembre del mismo año y dejó el camino abierto a Martín de Tours. Al final de su vida Papá Nabor se reconcilió con la Iglesia y fue absuelto por un obispo de católico.

Nabor CardenasLa relación de Nueva Jerusalén con el gobierno civil siempre ha sido tensa. En la época de su fundación se determinó (por mandato divino) que todos votaran por el partido de la bandera (el PRI) lo cual facilitó las relaciones con los gobernantes de aquel tiempo; sin embargo, Cuauhtémoc Cárdenas se negó a reconocer a la comunidad o establecer vínculos con ella cuando fue gobernador del estado. A pesar de que la comunidad cuenta con sus proas fuerzas del orden, mismas que fueron permitidas por varios gobiernos, en 2007 el gobernador Lázaro Cárdenas Batel (hijo de Cuahtémoc y nieto de Lázaro) ordenó investigaciones y cateos en la comunidad, para localizar narcotraficantes y el presidente Felipe Calderón ordenó la entrada del ejército para combatir el narcotráfico en la zona. En 2008 también se permitió la reapertura de escuelas oficiales, pero se determinó que los libros de texto no tendrían ilustraciones. 

En julio de 2012 surgieron nuevas tensiones entre el gobierno civil y la autoridad patriarcal de Nueva Jerusalén: el gobierno teocrático trató de establecer sus propios planes educativos, distiontos a los programas oficiales y, al recibir la negativa del gobierno civil decidió cerrar y destruir las escuelas. 

Durante casi 40 años Nueva Jerusalén ha recibido atención mediática cuando hay expulsiones, amenazas o muertes. Pero es rápidamente olvidada. Ahora vuelve a ser noticia y con el renovado interés de los medios resurgen antiguas historias de acuerdos políticos, violaciones de derechos humanos, crímenes comunes y asesinatos. 

La secretaría de Gobernación, la de Educación Pública y el Gobierno del Estado realizan negociaciones para reanudar las clases, pero no parece importarles reanudar las investigaciones antiguar, restaurar el estado de derecho en Puruarán y terminar con la teocracia que ahora encabeza Martín de Tours. 



Con información de: 

El Informador: http://www.informador.com.mx/mexico/2012/399747/6/reubicaran-a-menores-de-nueva-jerusalen.htm
Animal político: http://www.animalpolitico.com/2012/08/nueva-jerusalen-la-guerra-santa-de-una-secta-mexicana-contra-la-educacion/
Negocios de la Ciudad: http://negociosdelaciudad.org/politica-y-fe-estallan-en-la-nueva-jerusalen-de-michoacan/
La Voz en el desierto: http://lavozeneldesierto.com/2008/09/28/muere-el-jeraca-de-la-nueva-jerusalen-agapito-gomez-aguilar/




sábado, 30 de junio de 2012

Vamos a votar

Porque un voto parece algo muy humilde, apenas una marca en una hoja de papel...
Pero muchos votos unidos pueden elegir quiénes gobernarán a este país y cómo lo harán durante los próximos años.

Porque no se trata de sumarse al ganador. sino de decidir quién queremos que gane.
Si el que va a adelante en las encuestas no es de nuestro agrado, nosotros podemos cambiar esa tendencia ¿Como? pues con votos, con muchos votos.

Y para que los votos sean muchos se necesita de cada uno de ellos. de cada uno de nuestros votos.
Y lo más importante de todo: No importa quién sea el Presidente, para cumplir o no sus promesas de campaña necesita la aprobación de as Cámaras, la de Diputados y la de Senadores.

La elección de diputados y senadores en tan importante o aún más que la elección de presidente: porque ellos aprueban el presupuesto cada años; cada centavo que utiliza el Presidente debe ser aprobado por los diputados. Ellos vigilan de cerca al presidente. Ellos ponen las reglas y pueden elegir reglas que permitan la corrupción o la dificulten, reglas que permitan el abuso de poder o lo prohíban, reglas que protejan a los ciudadanos o los dejen en el desamparo.
Así de importante es votar.

viernes, 29 de junio de 2012

Cómo hacer un fraude nacional

Está claro que no es fácil hacer un fraude en las casillas: Difícilmente podríamos colocar ahí gente "de confianza" si se integran por ciudadanos elegidos mediante sorteo. Esos ciudadanos son vecinos de la sección electoral, de manera que los electores se podrían darse cuenta de que uno no es vive cerca de ahí... Además las vigilan representantes de todos los partidos. Inútil pensar en robar o cambiar las boletas, que tienen tantas medidas de seguridad y están hechas en papel especial, además de que son selladas y contadas en cada distrito. Es fácil distinguir las falsas, en caso de que alguien lograra meter alguna en esas urnas tan vigiladas. Tampoco sirve tratar de cambiar o alterar las actas, porque cada representante de partido tiene una copia, se coloca otra copia de los resultados en el exterior de la casilla y todo eso se compara y se verifica que coincida al llegar al Consejo Distrital. Alterar una casilla es difícil y más difícil aún multiplicar eso por cientos o miles de las 143 mil que se instalarán.

Igualmente inútil es tratar de alterar el resultado de un distrito. Están muy vigilados y cada acción que se realiza ahí está repleta de medidas de seguridad; además, ahí todo se hace en actos públicos a la vista de lso partidos políticos y en presencia del ejército. Entrar a trabajar ahí para hacer algo mientras todos duermen tampoco es sencillo; habría que ser parte del Servicio Profesional Electoral para poder estar ahí, luego de varios años de trabajo intenso y evaluaciones constantes... Hay escasas oportunidades de alterar alguna cosa en esas bodegas tan vigiladas y en cambio el riesgo es muy alto... ni pensar en alterar sus sistema informático, pues ahí no tienen el control y si el sistema detecta algún error impide que ese resultado sea capturado hasta que coincida con el acta.

Tal vez lo más viable sea hacer el fraude a escala nacional, desde la cabeza misma del sistema electoral, desde el Consejo General del IFE. En el Consejo General están presentes los partidos políticos y los medios de comunicación, así que nada de lo que ahí se hace o se dice puede ocultarse; pero tal vez haya otras maneras, veamos:

El IFE realiza su trabajo a través de las direcciones ejecutivas; pero cada una de ellas es vigilada de cerca por una comisión. En las comisiones también están los partidos políticos y nada se puede hacer sin que ellos se enteren. Pero quizá haya cosas que se puedan hacer a espaldas de las comisiones... por ejemplo, meter troyanos o algoritmos en el PREP (programa de Resultados Electorales Preliminares), pero ese también es vigilado por un comité de especialistas que revisa todo el diseño y la programación. Además, para abrir el PREP o para ponerlo a funcionar se necesita usar una clave especial que está dividida entre todos los partidos políticos, de manera que para hacerlo deberían estar todos presentes para poder echar a andar el sistema... es interesante que ni el presidente del IFE pueda entrar al PREP cuando él quiera, que no tenga el control.

A lo mejor no le interesa tener el control porque el PREP es informativo,pero carece de valor legal. El único resultado que vale es el de la sesión de cómputo el miércoles siguiente al día de la elección y se hace en los consejos distritales en presencia de los partidos políticos; es decir, que de nada sirve tener el control del PREP si los resultados que valen y cuentan legalmente se hacen en otra parte... en los 500 distritos. Así que el Consejo General en realidad no tiene control sobre el resultado PREP ni sobre el cómputo oficial.

Lo cierto es que el Consejo General no tiene control sobre los resultados ni puede alterar las boletas o las actas, porque cada una de ellas es revisada por los vecinos de cada sección en presencia de partidos políticos; son computadas en consejos distritales en presencia de los partidos políticos y capturadas en sistemas que los propios consejeros tampoco controlan.

Entonces, si no tienen control sobre los resultados ¿para que sirven los consejeros del IFE? Bueno, ellos coordinan todo. Deciden las características y el diseño de boletas y materiales, aprueban los métodos y plazos para que todo se realice y pueden sancionar a quienes se retrasen o traten de meter alguna falla en todo ese sistema.

También revisan las finanzas de los partidos y ahí sí que podría haber un fraude ¿o no? Sólo que los partidos se vigilan unos a otros y pueden acusarse mutuamente, por lo que el IFE está obligado a investigar todo eso y a pedir información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, a Hacienda y a los proveedores y luego cruzar esa información. eso puede tomar semanas pero a menos que los partidos cubran muy bien sus operaciones lo más seguro es que ese descubrirá... pero ¿que pasa si se descubre demasiado tarde, cuando ya hayan pasado las elecciones' Bueno, pues el IFE puede anular esa elección y se tendría que repetir.

Pero ¿qué pasa si un partido soborna a los consejeros? No es tan sencillo porque los consejeros fueron aprobados por diputados de todos los partidos, son vigilados de cerca por un contralor que responde ante la Cámara de Diputados y además siempre  deciden y actúan en presencia de los partidos políticos, tienen prohibido excluirlos. por si fuera poco, los partidos pueden quejarse de cualquier decisión del Consejo general y ésta será revisada pro el Tribunal electoral.

Pero lo más importante es que los Consejeros no pueden controlar el PREP, ni los cómputos, ni los resultados porque nada de eso está centralizado; todo ocurren en demasiados lugares y cada uno de esos lugares está vigilado por los partidos políticos, por más consejeros, por ciudadanos sorteados, por observadores electorales...

A menos que podamos sobornar a todos los funcionarios de casilla, todos los representantes de partido, todos los consejeros distritales, todos los miembros del Servicio Profesional Electoral, al Ejército Mexicano, a los representantes de partido en cada comisión, consejo y casilla, a los expertos que auditan el PREP... todo eso suma como dos millones de personas... entonces, y sólo entonces, un fraude será posible.


jueves, 28 de junio de 2012

Cómo hacer fraude en un distrito

No es sencillo hacer fraude en una casilla... parecen lugares sencillos, pero están más vigiladas de lo que aparentan: la policía, los representantes de otros partidos, los observadores electorales, los impredecibles vecinos. No podemos apoderarnos de los lugares estratégicos, los de funcionario de casilla, porque se les elige mediante un inconveniente sorteo. Y de las boletas ni hablar; están tan vigiladas y tienen tanta seguridad (como si fueran dinero) que no hay forma de alterarlas o cambiarlas sin hacerlas inválidas.

Además es un trabajo demasiado complejo que debe repetirse con miles de ellas; hay más de 140 mil casillas, encargadas a vecinos de cada sección mediante sorteo y vigiladas pro los partidos políticos... ni hablar.

Pero sólo hay 500 distritos; a lo mejor ahí se puede hacer algo; veamos.

No es sencillo entrar a trabajar en un distrito; hay demasiados controles, hay exámenes que aprobar y cursos que tomar y eso para los cargos de menor importancia. Para los de mayor importancia, lo que podrían tener acceso a las actas o a las bodegas en donde se guardan las boletas y después los votos hay que ser parte del Servicio Profesional Electoral y eso es bastante difícil; se necesita un título profesional, esperar una convocatoria, aprobar exámenes muy difíciles y luego trabajar y trabajar hasta que le toque a uno la suerte de estar entre los funcionarios que tienen a su cargo las bodegas.

Si conseguimos llegar hasta ahí hay que tener en cuenta que el ejército las vigila y todo el tiempo están ahí los representantes de otros partidos, además de los consejeros distritales. Los consejeros distritales son personas seleccionadas pro sus conocimientos y trabajan coordinados con los partidos y el servicio profesional para vigilar las boletas y la papelería. La vigilan de diferentes maneras; pro ejemplo, sellan las bodegas con unas etiquetas a las que les ponen sus firmas; sellan y cuentan una a una las boletas...

Hay bastante vigilancia para impedir que cualquiera abra una de esas bodegas...

Cuando al fin les llegan los votos ellos hacen el cómputo del distrito en voz alta y en una sesión pública en la que también están todos los partidos, la policía, cámaras y muchas personas más, porque son sesiones públicas. Todo lo que ocurres está a la vista de todos y los resultados se proyectan en tamaño gigante. Ahí se verifica que los datos coincidan, que no haya errores, ni pérdidas, ni paquetes maltratados... demasiada gente, demasiada seguridad...

En los distritos, aunque menos, es difícil hacer un fraude porque son en si mismos un mecanismo de seguridad encargado de vigilar los que ya se colocaron en las urnas, boletas, paquetes, votos... habrá que buscar en otra parte.

miércoles, 27 de junio de 2012

¿Cómo hacer fraude en una casilla?



Ya establecimos que un fraude puede ser necesario para salvar al país del comunismo, del neoliberalismo, de la ultraderecha o el caos izquierdista... según cuáles sean nuestras fobias. Ahora veremos cómo hacer un fraude.

Si una cadena se rompe por el eslabón más débil, el eslabón más débil en una elección puede ser la casilla.

La casilla es un lugar poco vigilado, atendido por ciudadanos anónimos, lejos de las cámaras y la atención que tienen el Consejo General del IFE. Además, hay casillas aisladas en montañas y sitos remotos, o perdidas entre laberintos de calles; si algo sucediera la policía tardaría en llegar pero ¿como hacerlo?

La clave de todo está en la urna. En la urna se depositan los votos y ahí se guardan hasta que los funcionarios de casilla la abren para contarlos. Así que la urna debe ser el objetivo; hay que cambiar o incluso desaparecer esos votos; veamos cómo se puede hacer.

Cómo apoderarnos de la urna. Esto sería más sencillo si pudiéramos se presidentes de casilla, porque a ellos se las entregan algunos días antes y ellos las cuidan hasta que las entregan en la oficina distrital del IFE. lamentablemente no es tan simple, porque el IFE hace un sorteo entre todas las personas de la lista nominal para ver quiénes son designados como funcionarios de casilla. entre ellos eligen al de mayor escolaridad para ser presidente pero, el gran problema aquí es el sorteo; uno no puede ir nada mas y ofrecerse como voluntario, por que ese condenado sorteo evita que cualquiera, de mi partido o del contrario, pueda controlar a los funcionarios o al menos saber quiénes serán.

Entonces, tal vez podamos cambiar el contenido de la urna. Quizá podamos imprimir boletas idénticas y reemplazarlas...

Tampoco es tan simple; las boletas se imprimen en un papel especial que tiene mecanismos similares a los del dinero; el IFE les llama tramas visibles e invisibles... también tienen un folio y el IFE registra en qué lugar y a qué paquete se asigna cada folio... no se pueden imprimir duplicados y cuando eso ocurre los detectan en los distritos, porque ahí los examinan y los cuentan los consejeros distritales.

Como las boletas están contadas y son especiales no es fácil reemplazarlas; pero tal vez podría conseguir algunas e insertarlas por mi cuenta sólo que... las urnas tienen ventanas para ver en su interior. Lo que es peor, desde que las fabrican e imprimen y durante todo su camino las boletas son vigiladas por el ejército, la policía, los consejeros distritales y en todos esos lugares están presentes representantes de todos los partidos y no solamente del mío... intentar robar boletas puede ser mortal.

Creo que tampoco me serviría de mucho sobornar a los funcionarios de casilla, porque a ellos los vigilan muy de cerca los representantes de los partidos. 

Hay un instante en el que la urna tiene poca vigilancia y es después de que cuentan los votos y las meten en un paquete... ese paquete podría ser robado o sustituido por otro, pero cuando se guardan en el paquete ya fueron contados y los resultados se anotaron en unas actas, se dio una copia de cada acta a cada representante de partido, otra copia se coloca afuera de la casilla y una más dentro del paquete; si reemplazamos el paquete por otro, cuando llegue a la oficina distrital se darán cuenta porque su resultado no coincide con el de las actas que tienen los representantes, ni con el que se pegó fuera de la casilla... si no coincide abrirán el paquete para contarlo de nuevo y ahí notarán que las actas son falsas y todo el trabajo que se hizo para lograr el fraude en la casilla será anulado. Tal vez sería más sencillo robar el paquete y hacerlo desaparecer, pero en ese caso no podría cambiar los votos a favor del adversario por votos a favor de mi candidato.


Además, estamos hablando de sólo una casilla; para causar algún impacto habría que repetir este trabajo en cientos o en miles de ellas... serán más de 140 mil casillas y no imagino quién podría alterar el suficiente número de ellas para cambiar el resultado de una elección... no, las casillas están demasiado vigiladas y las boletas tienen demasiada seguridad... si queremos hacer un fraude debemos intentar de otra manera.


martes, 26 de junio de 2012

El fraude necesario

La democracia es imperfecta. De qué sirve que nos garantice libertad de asociación, prensa y asociación, si al final, en su parte más importante, las decisiones se toman por los votos de todos y lo mismo vale el voto de un pobre que de un rico, de un intelectual o un ignorante.

¿Acaso no debería valer más el voto de alguien que se preocupa por los pobres que el de alguien que sólo se interesa en tonterías como la estabilidad económica? ¿No debería valer al menos el triple el voto de un académico con posgrado que el de una persona sin preparación? ¿No deberíamos tomar mas en cuenta el voto de un líder sindical que el de un egoísta empresario? Lo peor es que semejante método puede permitir resultados indeseables; por ejemplo, que gane un candidato poco patriota, o deshonesto, o uno fortalecido por campañas en televisión y no apoyado por una trayectoria cercana a la gente.

Así pues, las multitudes pueden ser engañadas y elegir a una persona inadecuada, con la complacencia de las autoridades electorales. Los electores pueden equivocarse y con ello traicionar al pueblo; una elección así es indudablemente fraudulenta, por que se trata de algo que desafía a la razón, a la inteligencia y a la moral.
¿Como podemos combatir un peligro tan grande? Muy simple, si el fuego se combate con fuego,

combatamos el fraude con fraude: si los electores inconscientes o ignorantes pretenden imponer a un mal candidato, por el bien de la república y de nuestro futuro carguemos un poco los dados para que gane el mejor; la democracia no debe ser traicionada.

Hay varias formas de intentarlo: podríamos convencer a Presidente de la República para que él haga lo necesario, o convencer al presidente del Instituto Federal Electoral... si cualquiera de ellos se resiste, tal vez los magistrados del Tribunal electoral sean personas más razonables.

Lo que no podemos permitir es que la realidad se siga equivocando... eso nunca más.

sábado, 21 de abril de 2012

Mi Villano Favorito

Si las teorías conspiratorias fueran ciertas Carlos Salinas de Gortari tendría poderes para convocar la lluvia, el granizo, la tormentas y los terremotos; decidiría quién entra en la UNAM y quién no; cuáles ciudadanos salen sorteados para ser funcionarios de casilla, quien tocará en el próximo Vive Latino y quién será el próximo gobernante de los Estados Unidos.

Aunque todos todos acusan a sus adversarios de ser amigos de Salinas, lo cierto es que muchos de ellos quisieran serlo, comenzando por los acusadores. Todos dicen temerle, pero es más lo que le admiran y le envidian.

Salinas da status: ser acusado de salinista levanta la carrera de cualquier político. Su presencia garantiza que cualquier fiesta aparecerá en la sección de sociales, cualquier candidato aparecerá en primera plana, cualquier partido conservará el registro, cualquier caballo ganará la carrera y cualquier equipo meterá dos goles.

Cuando los turistas vienen a México siempre aprovechan para visitar las pirámides, ver la Diana Cazadora y el Cerro de la Silla; tomarse una foto en Xochimilco y otra foto con
 Salinas.









lunes, 13 de febrero de 2012

Llamadas equivocadas

Más o menos un día de cada mes llama algún señor, siempre diferente y comienza un diálogo más o menos así:

riiiiinggggggggggg

_Sí, diga.
Qué pasó, compadre, dónde te has metido?

o bien:

_Sí, diga.
_Que pasó, ca, ¿si vas a venir?
_¿A quién busca?
_Pues a tí, no hagas menso...
_Por favor revise el número que marcó, creo que está equivocado.
_Ah, canijo, cómo eres cábula, ya no te hagas, dime qué pasó con eso que quedamos.
_Por favor, dígame a qué número marcó.
_Pues al ___ ____ ____ ____(que sí es mi número pero seguramente se lo dieron mal a propósito por molesto).
_Mire, creo que anotó mal el número, mi nombre es Perengano.
_No te hagas, si eres tú, ah, cómo eres bromista y dime ¿te seguimos esperando?
_Señor, en verdad le digo que marcó a un número equivocado. No no soy esa persona que busca.
_Ah, que caray...
(cuelgo).

Normalmente me llega una llamada de estas cada mes, a veces al teléfono fijo y a veces al celular, pero algún día me han llegado sendas llamadas a ambos números. Lo más extraño es que en el 90 por ciento de las ocasiones es algún confianzudo que anotó mal el número, o se lo dieron mal a propósito, que insiste y asegura que yo soy la persona que busca e insiste en que deje de hacerme guaje. Invariablemente, estas personas no preguntan ni se cuestionan la posibilidad de que aquél a quien buscan haya ido al banco, al baño o a Beirut; necesitan que sea la persona que responde para lanzarle a bocajarro frases como:

¡Cómpadre, cómo están todos por allá? (los amables)
¿Que pasó carnal, no que no perdían los Pumas? (los apostadores)
¿A ver méndigo, cuando me vas a pagar mis doscientos pesos? (los enojados)
¡Jorge! ¿Donde estás?, !llevo media hora esperándote! (las enojadas)
Oye, vamos a querer una más, igual que la otra, en el mismo lugar. Cuelga. (los misteriosos)

Y nadie se toma la molestia de verificar a quién están llamando... bueno, sí, los que buscan a alguna mujer que les dio mal el número, pero no son muchos y lo lamento porque siempre son gentiles:

_Digame.
_Buenos días, ¿se encuentra Mirna?
_mmm... me temo que marcó al número equivocado.
_No me diga, ¿entonces no conoce a Mirna Isabella Cerisola Díaz-Camacho? es que ella me dio este número.
_Tal vez usted lo anotó mal, lo siento.
_(con la voz quebrada) Está bien... disculpe la molestia.

Pero hay algunos más perseverantes; os aseguro que la siguiente llamada fue real:
_Buenos días, señor, por favor con Alfonsina.
_Creo que marcaste al número equivocado.
_No, yo sé que marqué bien... ¿No es la casa de Alfonsina? (comienzo a tener un presentimiento)
_¿Qué apellido te dio? ¿de casualidad te dijo..."Storni"?
_¡Exactamente! ¿Entonces usted es su papá, o eres su hermano? 
(¿Que hago, le digo que Alfonsina no vuelve?)
_Veamos... ¿tienes Internet?
_ehhh... sí, ¿por qué?
_Entra a Wikipedia y búscala por su nombre
_¿Cómo?
_Búscala en Wikipedia y si quieres luego me marcas de nuevo y platicamos.

No volvió a marcar; espero que no haya ido a buscarla hasta Argentina.

...bueno, en la llamada real preguntaron por Gabriela Mistral, pero no hay gran diferencia.

En cualquier caso, los jóvenes amorosos son gentiles. A este país le faltan más chicos así y menos rancheros echaos pa'lante:

_Si, digame.
_A ver, Nicanor, toma la troca y jalate pa' los campos de la loma, llénala de forraje y se lo llevas a Don Pericles, que ya me pagó.
_Señor, marcó un número equivocado.
_¿Cómo crees, infeliz? Ah, pelao, jijo...  A ver, Pásame a Nicanor.
_Señor, no soy Nicanor, marcó mal su teléfono
_Que me lo pases, te digo, ¿pos qué te estás creyendo, desgraciao?
_Señor, por favor fíjese bien cuando marque (cuelgo)

Con llamadas así me quedo preocupado porque no sé si:
Mirna le dio a propósito un número al azar o se quedó esperando la llamada e Joaquín (o Ricardo, Pedro, Donovan, Cuitláhuac o como sea que se llame).
Alguien pagará los doscientos pesos.
La mercancía será entregada a tiempo, o por no saber de qué mercancía ni de qué lugar me hablan, un sucio negocio se frustró y el verdadero contacto fue "escarmentado".
O tal vez, los que querían" una más, igual que la otra en el mismo lugar, al precio acordado", estaban comprando pizzas.
Jorge llegó a su cita o Melissa de plano se puso furiosa, lo cortó y, por despecho, ahora sale con su Jefe que es casado.
Despidieron a Nicanor por no llevar una carga de Forraje a Don Pericles. ¿Y si Nicanor tiene que mantener a seis hijos?

Todo esto viene a cuento porque acaba de entrar la llamada equivocada de este mes (espero que no sea de esta semana) en la que un señor insistía, que yo me llamo Héctor y no me creía que soy otra persona.

Pero el gran origen de esto es que la gente siempre cree tener la razón y si marcó a un número equivocado, el equivocado tengo que ser yo...

Hay otro tipo de llamadas odiosas:

riiiiinggggggggggg


_Dígame...
(grabación) _Buenos días, llamo de parte de la Ciudadana Cándida Tapia, candidata a gobernar el mundo por el Partido Ultranacionalista Mexicano, PUM, por sus siglas, la Ciudadana Tapia representa la esperanza de millones de ciudadanos como usted y yo que...

Por eso ya ni contesto el teléfono.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Un país sin lectores

De acuerdo con el INEGI, 92.1% de la población mexicana mayor de de doce años  sabe leer y escribir. Por su parte, la Encuesta Nacional de Lectura revela que el  56.4% de los mexicanos lee libros. Entre la población que no lee, un 30.4% afirma que ha leído un libro en algún momento de su vida mientras que un 12.7% nunca ha leído un libro; por lo que se posible suponer alrededor de un 5 % de las personas que saben leer no han leído un libro.

Otro dato interesante es que en promedio cada mexicano lee 2.9 libros cada año. Los jóvenes de 18 a 22 años (es decir, los que están en edad de estudiar bachillerato y carreras universitarias) leen 4.2 libros y las personas con estudios universitarios concluidos leen 5.1 libros en promedio cada año.

4.2 libros por año en una población que, si asiste a clases y hace las tareas debería leer al menos los 10 o 15 libros, manuales o antologías de las materias que llevan cada año, es un rato que revela mucho y preocupa más. 5.1 libros en una población de personas con formación profesional, que deberían mantenerse actualizadas, al menos en sus áreas de especialidad, es una cifra realmente espeluznante. Pero que un 56.% de los mexicanos hayan dicho en una encuesta que leen libros es una utopía, a menos que incluyamos en la categoría de "libros" al Libro Vaquero, el TV Notas y la Guía Telefónica.

Pero ese 56 por ciento no es la única cifra utópica. Cuando el INEGI afirma que más de 92 por ciento de los mexicanos sabe leer, lo hace a partir de otra encuesta (el censo) en la que simplemente se aceptó de buena fe la respuesta que dieron los entrevistados, pero no basa esta información en una prueba real de lectura.

Me explico: es posible que el 92, el 99 o hasta el 100 por ciento de los mexicanos haya asistido a una escuela y haya recibido clases en las que intentaron enseñarles, intentaron aprender o ambas cosas (en los casos de éxito); pero afirmar que una persona sabe leer porque terminó la educación primaria o porque puede relacionar las letras con el sonido que representan, equivale a decir que los estudiantes de secundaria salen bilingües con esas clases de inglés. De las clases de Inglés me ocuparé otro día, hoy estamos con la lectura.

Si una inmensa mayoría leyera el Libro Vaquero, la Guía telefónica o el instructivo del televisor ya estaríamos en un país lleno de esperanza, pero no es así: la Guía telefónica ha caído en una franca decadencia ahora que los teléfonos pueden almacenar números y lo primero que hace una persona cuando compra un televisor, una licuadora o un automóvil es tirar el manual; cuando haya alguna duda sobre el manejo del parato saben que pueden preguntarle al hijo, primo o sobrino friki, que sabrá hallar una copia del manual en Internet porque el original se fue a la basura.

Las personas tiran los manuales, no porque estén seguros de saber manejar el aparato o el vehículo, sino porque están seguros de que no van a leer instructivo alguno. Eso se nota en las calles porque en general la gente no usa las señales de los autos ni sabe para que son, utiliza el 10 o 15 por ciento de las funciones de los teléfonos celulares y no compra compra computadoras para usar hojas de cálculo o procesadores de texto, sino para chatear y entrar a juegos en línea.

Pero los manuales no es lo único que se tira en este país: las señales de tránsito y  las placas con los nombres de las calles son avisos que en algunas colonias duran muy poco en su lugar y terminan pronto en los montones de fierro para vender al reciclaje. Hace un par de días pregunté a un mecánico como llegar aun pueblo, él me respondió que no lo conocía, pero un camionero que estaba ahí le dijo "¿cómo que no sabes, si tú vives ahí?" si a estas personas no les importa saber en dónde viven, menos les puede importar saber leer.

La realidad es que tampoco al gobierno le interesa que las personas aprendan a leer. No voy a hacer eco de las teorías conspiratorias que aseguran que lo que conviene al poder es tener gente ignorante (como los ignorantes que creen en teorías conspiratorias). Es mucho más simple que eso: al gobierno lo que le interesa es informar que las personas saben leer, independientemente de que sepan o no.

La primera vez que vi por televisión un informe de gobierno del Presidente quedé bastante indignado. tenía unos ocho o nueve años y escuchaba al presidente decir que se habían fabricado millones de bancas, miles de aulas, que se habían repartido millones de libros y que cada año se graduaban decenas de millones de niños de las primarias y secundarias públicas. Yo conocía esas aulas, esas bancas y tenía a esos graduados por compañeros, así que puede ver por vez primera y con crudeza a un político mentir.

Lo cierto es que tanto en la primaria como en la secundaria tuve amigos que no sabían leer; no es que leyeran mal o fueran holgazanes, sino que podían leer palabras sueltas pero no frases y menos un libro de texto. En la Universidad conocí algún compañero que hacía resúmenes sobre lo que imaginaba que decía la lectura del día, porque estaba claro que no leía. Puedo entender que en una universidad se cuele algún estudiante que no lee y con algo de suerte, eligiendo maestros fáciles y tal vez sobornando a alguno pueda llegar a graduarse. Pero no puedo entender cómo una persona puede graduarse de la preparatoria, de la secundaria y de la primaria sin leer.

Recuerdo que los libros de la primaria tenían ejercicios de lectura de comprensión, pero recuerdo también que hubo grados en los que los libros no fueron tocados. En alguna escuela el profesor nos entregó los libros para forrarlos con plástico y luego los guardó en un desván del que no volvieron a salir.


Un día le pregunté a la maestra por qué fulano y mengano habían aprobado el curso (yo sabía que no eran capaces de sumar 1+1) y ella me respondió que sólo reprobaban los aumnos cuando iban verdaderamente mal; las escuelas preferían sacarlos lo antes posible para 1. ahorrarse el seguir pagándoles al educación y 2. reportarlos como casos exitosos del sistema educativo. Cuando cursaba el quinto año separaron a todos los que habían reprobado en dos tres o cuatro ocasiones el mismo grado y los pasaron automáticamente a la secundaria; esos eran los éxitos del sistema educativo: no adelantaban los mejores sino los peores. No podía extrañarme que reportaran como niños que sabían leer a los que no sabían, que los dejaran entrar a los grados superiores y luego la secundaria aunque no supieran leer, porque lo impiortante era reportar los éxitos, avances y el desarrollo nacional (que ese año había elecciones).

Pero aquellos niños a los que se dejó ir del primer grado sin esa base esencial que es saber leer, jamás lorgaron reparar el vacío en su formación; los enviaron a un destino de estudiantes mediocres, que fiueron aprobados siemempre porque así convenía a los informes y luego enviados a la secundaria sólo proque tenían la edad para estar ahí. A nadie le importó si aprendían algo.


No dudo que el gobierno, la Secretaría de Educación Pública, la Comisión Nacional de Libros de texto Gratuitos y los autores, diseñadores, formadores, dibujantes y editores de todos aquellos libros hicieron un esfuerzo sincero y decidido... es más, estoy seguro de que lo hicieron y esto es lo peor: algo en el sistema impidió (e impide todavía) que todo ese esfuerzo se convierta en resultados. Los pusieron a trabajar, desarrollaron los materiales, imprimieron y todo ese esfuerzo y dinero se desvanecieron.

Y lo que México necesitó hace veinte años y ahora mismo son resultados reales: no cifras optimistas sino personas que sepan leer, que sean lectores ya es mucho pedir, pero no estaría mal que por lo menos revisaran el manual del auto para saber cómo se encienden las luces direccionales, o que respetaran físicamente una señal de transito por considerarla un elemento informativo y no un kilo de lámina galvanizada lista para ser desmontada y vendida.

Mientras eso no ocurra, afirmar que más del 90 por ciento de los mexicanos sabe leer o que la mitad de ellos lee, es lo mismo que creer mentiras. El problema es que muchas veces hasta los gobernantes ceen esas mentiras peorque ni ellos, ni sus familias itilizan los servicios de los hospitales, bodegas, tiendas, escuelas y libros que produce el gobierno. ¿Como pueden saber realmente como va el gobierno si ellos mismos jamás utilizan sus servicios, comenzando por los educativos?

Solamente a través de una encuesta que incluya un pequeño y sencillo texto se puede saber realmente cuántos saben leer y cuantos creen que saben leer. Un ejercicio así podría complementar las preguntas que ya tienen este tipo de encuestas sin reemplazar a ninguna de ellas; por ejemplo, si un 50 por ciento de los entrevistados dice que lee algún libro de vez en cuando y resulta que la cantidad de personas que pueden leer ese texto es inferior al 50 por ciento ya podemos darnos una idea de cuántos entrevistados mienten.

Que las personas mientan en una encuesta no es algo raro: los encuestadores lo saben y con frecuencia incluyen elementos de control o preguntan los mismo en más de una ocasión mediante reactivos diferentes a fin de identificar a estos entrevistados. Lo común es que al momento de ser encuestadas las personas aseguren que son más tolerantes y cultas, menos borrachas, más afortunadas en el amor y menos habituadas a tirar basura o evadir impuestos. Como dice Guillermo Sheridan, a los encuestados esos 2.4 libros al año les deben parecer una barbaridad, una señal de distinción y un signo innegable de su elevada formación cultural.

¿Propongo algo? claro que sí: Para empezar, ningún problema puede resolverse si no se le conoce y tener información falsa no ayuda por más optimista que sea la información. Que las personas no lean es un problema real y la gravedad del problema no radica en que sólo algunos mexicanos hayan leído La Ilíada, Pedro Páramo o Ensayo sobre la Lucidez; el problema es que las personas no leen ni el manual de la plancha y por eso se quema su casa, no leen ( aveces porque no hay) los rótulos de las calles y se pierden; no leen el periódico y terminan votando por el candidato más guapo en lugar de votar por el menos mafioso y no leen su propia identificación y por eso siempre dan mal su dirección. Estaremos en el paraíso cuando los mexicanos vuelvan a leer el Libro Vaquero y Memín Pinguín.

Primero propongo que se haga un estudio nacional en el que no sólo se pregunte a los mexicanos si saben leer, sino que se les pida que lean, por ejemplo, la primera página de Platero y Yo (con suerte hasta les da curiosidad por conocer lo que sigue) o si nos ponemos nacionalistas y buscamos la perfección  podrían leer algo de Juan José Arreola... es más, si hay prisa bastaría con el cuento más famoso de Augusto Monterroso (sería un ejercicio de lectura de comprensión, con una vertiente psicológica).

Lo segundo que propongo es que realmente ningún niño pueda terminar el primer año de primaria si no puede leer y comprender razonablemente la primera página de Harry Potter y la Piedra Filosofal o de El Gran Gigante Bonachón. Si no lo consigue en tres intentos se le puede enseñar plomería y estaremos seguros de evitar que llegue a algún cargo importante, como Diputado, Senador o Gobernador.

Lo tercero es ponernos a todos a practicar la lectura, una buena opción sería hacer un día a la semana o una semana al mes, de televisión muda: quitar el audio a los diálogos de las telenovelas, programas de concurso, noticias dela farándula y revistas matutinas para dejarlos sólo con subtitulos; de esta manera su público fiel estará obligado a leer algo y sino les gusta dedicarán su tiempo a otra cosa, por ejemplo, leer el manual de la propia televisión, la información de la caja del cereal o los ingredientes del shampoo. Por algo se empieza.





viernes, 28 de octubre de 2011

Cómo elegir a un candidato

Comenzó la temporada de candidaturas. Las personas que desean ser tomadas en cuenta ya hacen movimientos, invitaciones y eventos para destacar y ser tenidos en cuenta por los líderes de sus partidos. Pero la elección de candidatos no es un asunto que deba interesar sólo a las élites de los partidos... de la misma forma que elegir a un buen jefe o a un buen director no es un asunto que importe sólo al dueño de la empresa... al final el público (los consumidores o los ciudadanos) vivirán las consecuencias de esa decisión y juzgarán si fue, o no, un acierto. 


Cómo se ejerce el poder es algo que debe interesarnos a todos, porque sufrimos, gozamos, padecemos o confiamos en las decisiones y la voluntad e quienes tienen poder. En las democracias nosotros damos el poder y ese poder se transforma en acciones que nos afectan a todos. La teoría política tradicional asume (o presume) que las decisiones de gobierno son esencialmente racionales; pero algunas corrientes más realistas (como la teoría de juegos) admiten que independientemente del grado de responsabilidad que tengan las personas, sus decisiones responden a una diversidad de racionalidades que no siempre son las de la lógica o el derecho. 


¿Cómo es esto posible? Bien, es así porque hay otras formas de racionalidad a las que toda persona responde, las cuales incluyen nociones personales sobre el deber, el honor, la fe, la decencia, el afecto y la necesidad de sentirse queridos  entre otras. De esta forma, una decisión puede ser estrictamente jurídica aunque no resulte justa o económicamente viable, mientras que otra decisión puede ser honorable o fiel a una norma religiosa, aunque al mismo tiempo resulte contraria al derecho o al orden público, por eso hay tanta controversia sobre las decisiones de los gobernantes, que son presionados por múltiples frentes que incluyen a su partido político, sus amigos, las personas que patrocinaron su campaña, sus referentes religiosos o académicos, sus adversarios políticos, la prensa, etc. 


Es imposible controlar qué factores serán determinantes para tomar cada decisión, pero eso no significa que seguir a un líder o votar por un candidato tenga que ser un salto al vacío: lo que sí podemos conocer es el historial, las relaciones, las camarillas y la experiencia previa sobre el desempeño de una persona. ¿El candidato fue un legislador irresponsable? No podemos esperar que cambie si lo hacemos gobernador o presidente. ¿El aspirante a dirigir la empresa tiene problemas con las drogas o acosa a sus compañeras? No esperemos que se rehabilite al obtener más responsabilidades. Una cita de Carlos Alberto Libiano C. lo ilustra con claridad: 


"Dele a una persona una tajada de poder y sabrá quién es esa persona de hecho. El poder, al contrario de lo que se dice, no cambia a las personas: hace que se revelen. Es como el artista a quien faltaban pincel, tintas y tela, o el asesino que, finalmente, dispone de arma. El poder sube a la cabeza cuando ya se encontraba destilado, en reposo, en el corazón. Como el alcohol, embriaga y, a veces, hace delirar, excita la agresividad, derrumba escrúpulos. Una vez investida de la función o cargo, título o prebenda, la persona se cree superior y no admite que subalternos contraríen su voluntad, sus opiniones, sus ideas y sus caprichos".


Así pues, piense cada quien en sus defectos y sus vicios, esos que prefiere no confesar y eso es lo que sería si tuviera poder; si estuviera en el lugar de su jefe o fuera el Alcalde. Al mismo tiempo, eso que es más criticable en nuestro político de confianza (o de desconfianza), en el Director de la empresa o el dirigente (político, religioso, moral, económico) de cualquier comunidad es lo que esa persona ya tenía dentro y se manifestó sin recelo al obtener poder. Si lo que se manifestó es bueno, hay ahí una persona noble; pero si lo que se manifestó es nocivo, darle más poder únicamente lo empeorará.