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miércoles, 14 de junio de 2017

El "Autobus de la Intolerancia"

¿Un autobus "intolerante"? ¿Ultracatólico? La ignorancia de los "ilustrados" da pena: los católicos o son católicos o no lo son. No hay "ultracatólicos", como tampoco hay "ultramexicanos", "ultramillenials" o "ultrauniversitarios". 

Vamos al mensaje; si el autobús miente, entonces: ¿Los niños no tienen pene y las niñas no tienen vagina? ¿Que tienen? ¿Flores? ¿Un colisionador de hadrones? ¿Un constructo social?

...la cuestión es que el mensaje no es falso y por sí mismo tampoco es homofóbico, heteropatriarcal, neonazi, neolineral, neoclásico, o todos los adjetivos que se le quieran poner. 



El problema son dos bandos que en nombre de "los niños" intentan imponer una cosmovisión. Ambos bandos intentan imponerla y no con argumentos, ni evidencias; sino con diatribas, acusaciones personales y llamados a las emociones. Ah, pero todo "por el bien de los niños" ¿Porqué no le preguntamos a los niños? A lo mejor ellos prefieren bicicletas, parques y pelotas, antes que sofismas de "género". 


NO tengo hijos. Por eso NO pretendo saber que le conviene a los hijos de los demás, porque para eso primero hay que tenerlos. ¿necesitan aprender a onanearse o a sumar y restar? ¿A asumirse como entes sexuados o desarrollar hábitos de disciplina y constancia? ¿Tolerar la diversidad sexual o aprender a resolver diferencias sin violencia?

En cualquier caso, los niños deberían ser considerados un bien en el que hay que invertir, una inversión social, no un arma argumentativa. ¿Porqué les encanta usar a los niños como chantaje discursivo?


Pero a los "Progresistas" les encanta saber qué es lo que todos los demás necesitamos, y si no compartimos su opinión, es porque somos unos ciegos, unos necios y unos tontos. ¿No deberían ser ejemplo de tolerancia y diversidad? ¿Porqué cuando alguén no comparte sus opiniones de inmediato acuden a descalificaciones personales? ¿Desde cuando ser "progresista" es mejor que ser católico?

Pero resulta que enunciar un hecho biológico es "intolerancia" y encima, religiosa. Por algo, las feministas de Tercera Ola, acusan a la ciencia de ser "heteropatriarcal" y proponen una nueva ciencia, que no se base en la vetusta lógica, la opresiva experimentación, ni la machista racionalidad. El problema es que a pesar de todos los libros autorrefenciales que se inventen, la realidad seguirá ahí afuera.

Los niños que nazcan con cromosomas Xy los tendrán toda su vida, y eso determinará estatura, complexion, rendimiento físico; a pesar de que algunos niños elijan vestir lentejuelas, o minifalda, o traje charro; de que sean boxeadores, strippers o contadores. La niñas tendrán cromosomas XX con independencia de que sean feministas radicales, fanáticas de Arjona o numismáticas; de que se dediquen a la carpintería, la astronaútica o la vida monacal.


Claro, hay excepciones, pero son excepciones. Personas que nacen con ojos de distinto color, con seis dedos en cada mano, con albinismo, con estatura extraordinariamente grande o extraordinariamente perqueña, no se toman como "reglas" para legislar; ni como modelos aspiracionales; tampoco pretenden que quienes solo tenemos cinco dedos seamos inferiores, que los que tenemos ambos ojos del mismo color seamos unos monocromáticos; que los no albinos seamos unos cromodominantes; ni unos enanos que deben ser gobernados, o unos gigantes que deban ser admirados. Las excepciones en el género biológico son eso, excepciones; unas veces trágicas, otras científicamente relevantes, algunas hasta podrán ser vividas como una bendición... sólo quienes las viven saben qué significa para sus vidas. Pero los dicromáticos no van por el mundo alegando que oponerse a leyes que les den privilegios especiales, somos unos dicromáticofóbicos. 

Es cierto que lso seres humanos podemos elegir nuestro destino. Se puede nacer alemán y elegr la nacionalidad suiza (Einstein lo hizo); se puede nacer como un negro pobre y morir como un blanco rico (lo hizo Michael Jackson). 

La biología no tiene por qué limitar nuestras capacidades (lo sabía Ray Charles) Y nacer con cromosomas Xy no tiene que imponer que una persona se dedique a la minería, si prefiere ser soprano (Farinelli lo consiguió) pero tampoco podemos ir contra la lógica y las leyes de la termodinámica. Los humanos podemos reivindiar una cantidad infonita de derechos, pero necesitamos las obligaciones correspondioentes o esos derechos serán meros enunciados; más aún, podemos especular todo lo que se nos antoje, pero alguien tendrá que ponerse a trabajar. 


Afirmar que existen "n" cantidad de géneros puede no ser científico, pero es políticamente correcto. Y la corrección se impone a fuerza de repetición, de descalificar y aislar al que piensa de otra manera. Benditos libertarios, que vienen a imponernos sus libertades.

¿Que las personas tienen derecho a ser gays, lesbianas, dragqueens, leathers, nudistas o sadomasoquistas? Lo tienen; pleno derecho a avivir y proclamar su identidad. No deben ser discriminados, pero tampoco privilegiados, ni menospreciados ni supravalorados; ni hacerlos invisibles, ni establecerlos como corrientes dominantes. Y lo mismo para las religiones.

Las decisiones de un estado laico, no han de estar dominadas por criterios religiosos, pero tampco por criterios ideológicos. No hay religiones verdaderas, ni ideologías superiores. Y si alguna religión o alguna ideología merece ser suprimida, es aquélla que aspire a la hegemonía. Aquella que niega a las demás el derecho de existir.

Para los que no somos católicos ni "progresistas" unos y otros nos resultan unos necios. pero que los "progresistas", estandartes de tolerancia, conocimiento y libertad; sólo den muestras de intolerancia, prejuicio, oscurantismo y arrogancia autoritaria, es vergonzoso. 

domingo, 14 de junio de 2015

Diez historias de esclavitud



En realidad la esclavitud aún no ha sido abolida, sólo le han cambiado de forma y ahora se ve así:

Tarjetas de crédito

Juan L recibe alrededor de 500 dólares al mes, además tiene algunas tarjetas de crédito que juntas suman 2000 dólares en deuda. Por los créditos Juan paga cada mes el 15% de su salario, es decir 75 dólares.

Devolver gradualmente el dinero y no pagarle más intereses a los prestamistas no es una posibilidad para Juan, en primer lugar él es prisionero de algo llamado "pago mínimo", si él deja de realizarlo al menos una vez, entonces deberá vivir con sólo la mitad de su sueldo durante un año (o más) y él simplemente no puede permitirse eso.

Por otra parte, el mundo en el que Juan vive está lleno de tentaciones; hay tantas cosas que puede comprar que él no ve ninguna otra salida que continuar año tras año engordando a los bancos a costas suyas.

Un hecho curioso: Juan hace tiempo sueña con abrir su propio negocio incluso si la rentabilidad anual fuera de 30% o menos, pero para poder hacer tal cosa tendria que saldar primero la deuda con los bancos, y bueno, él no puede hacerlo porque el sistema no se lo permite.

Automóviles

A Carlos G le gustan los automóviles, antes él andaba en servicio público pero luego ahorró para comprarse un chevette viejo, no se sintió bien y ahora se moviliza en un Lancer que compró a crédito. Anda mal de dinero y a veces debe ahorrar hasta en lo más importante como por ejemplo vacaciones o ir al médico, pero Carlitos no puede ni imaginarse su vida sin su automóvil.

Él debe pagar mensualmente el crédito con el que compró su Lancer, abonar al pago por los accesorios que le vendieron en el concesionario y por el seguro que es absurdamente caro, además tiene que resolver un montón de pequeños problemas con el estacionamiento, los arañazos, el cambio de aceite y las pequeñas reparaciones. Eso, sin contar que debe llenar el tanque de combustible 3 veces por semana.

Carlos no se queja mucho, cada centavo invertido en el autito está completamente bien justificado, lo único es que si él calculara cuánto le cuesta mantener a su tesoro, se daría cuenta que su amigo de ojos rasgados y cuatro ruedas consume la tercera parte de su salario y la mitad de su tiempo libre.

Carlitos ha podido comprarse un Fiat bien mantenido o nuevo en versión económica, para andar tranquilo y no pagar seguros de riesgo por los créditos (y los créditos mismos), además sería económicamente más facil mantenerlo si le apareciera un arañazo o un poco de oxido, no sería muy costoso comprarle repuestos; además estaría tranquilo de dejar su automovil prácticamente en cualquier lugar sin miedo a que le roben las partes y arreglarlo en cualquier garaje de barrio por un par de dólares y sin tener que pedir cita previa.

Si, es posible que el hubiera podido hacer eso, pero si le dices a Carlos que tiene un automovil que no coincide con su nivel de ingresos quizá él ni te mandará a freir espárragos, sino que alzará las cejas, rezongará y hará un gesto de “estás loco“.

Pequeños gastos

Iván H trabaja como fontanero a domicilio: 30 dólares aqui, 60 allá, y 15 por allí.. Al fin de cuentas debería quedarle un salario mensual bastante decente, pero Iván anda siempre corto, con algo de cambio y nada más.
¿Por qué?

Porque Iván gasta como gana: sin contar. 15 dólares para ir a casa, 30 para almorzar en un restaurante. Cómo él dice ”trabajas y trabajas y el dinero no se ve".

Si Iván tuviera un pequeño cuaderno para anotar sus ingresos y sus gastos se quedaría pasmado y al borde del desmayo pues vería que comer en restaurantes cada día no es sólo 30 dolaritos cada vez, sino un poco menos de 8 mil dólares al año (contando que coma en casa los fines de semana); Iván vería que andar en taxi es cómodo y práctico pero si anduviera en bus o metro durante dos meses podría comprarse el PC nuevo con el que sueña hace tres años y le sobraría para ropa nueva. Pero como cualquier otro esclavo del sistema, Iván no sabe llevar las cuentas de su dinero.

Bodas y cumpleaños

Lucero P se va a casar; ella trabaja como ayudante de contabilidad y su prometido es técnico junior en mantenimiento. El presupuesto de la nueva familia es de alrededor de ochocientos dólares al mes.

La boda les costará 9 mil dólares.

¿No sería mejor que Lucero y su prometido fueran tranquilos a la notaría, se casaran y celebraran su union juntos en algún restaurante bonito y romántico? ¿Para qué necesita un maestro de ceremonias, una orquesta en vivo, una orda de borrachos y compañeros de trabajo que no sabían que ella existía?

¿Para qué meterse en deudas, dejar en la ruina a sus padres y alimentar a personas que, seamos sinceros, pueden comer por cuenta propia? Lucero no es tonta y entiende que si no celebrara su boda nadie le daría mayor importancia, encogerían los hombros y lo olvidarían al día siguiente.

Las razónes de Lucero para tirar al aire el ingreso anual bruto de su nueva familia son dos: primero así se lo ordena el sistema de tradiciones y costumbres; y segundo, Lucero quiere mostrarle a todos su vestido blanco y cree que el equivalente a un año de trabajo de dos personas es un precio justo por disfrutar de él menos de un día y tomarse un par de fotos para el recuerdo.

Está claro que los defensores de la ingenua chica podrían decir que la boda es algo que pasa una sóla vez en la vida, pero al fin de cuentas también hay cumpleaños, velorios, fiestas de año nuevo, etc. ¿cuánto dinero gastará Lucero cada año en estas celebraciones?

Alcohol

Fernando M se ve al espejo con cierta frecuencia y piensa que ya sería hora de inscribirse al gimnasio, bajar esa panzita cervezera y tonificar esos músculos haciendo algo de ejercicio, por otro lado él trabaja cinco días por semana y después del trabajo se toma una que otra jarra de bebida fermentada.

No es que él sea alcohólico; Fernando cree que el alcohol en pequeñas dosis aunque podría no ser de gran provecho para la salud, al menos no le hace ningun daño. 

Así, el trabajo y el alcohol ocupan a tal punto sus días que físicamente no tiene tiempo de inscribirse al gimnasio, y ni fuerzas que le quedan de hacer algo además de tomarse una cervecita después del trabajo.

No hay ninguna razón apremiante que haga que Fernando cambie su vida, lo único, claro es que se ve quince años mayor de lo que es y todo el tiempo se siente un poco mal, pero en general todo está OK. El sistema lo tiene agarrado con un guante de acero, y las probabilidades que tiene de que se suelte son, digamos, muy pocas.

Publicidad

Elena F bebe coca-cola, fuma malboro, masca chicles trident y le fascinan las hamburguesas de McDonalds; siempre huele al último perfume de Dolce & Gabbana, y lleva el iPhone en su bolso Louis Vuitton.

Elena piensa -o mejor- está segura que la publicidad no tiene absolutamente ningun efecto en ella, y que los kilos de más y los dólares de menos son algo que ella eligió.

Las fauces predadoras del televisor apoyan a la ingenua Elena: "Tú, querida, eres una mujer libre, inteligente, independiente y hermosa, siempre tomas tus propias decisiones y nadie puede decirte a quién de nosotros traerás obedientemente tu próximo salario ¡qué libre eres!“. 

Articulos costosos

Jorge R no es tan rico como para comprar cosas baratas, o más exactamente, él no es nada rico. Jorge es un pelagatos y con mucha frecuencia no le alcanza el dinero ni para comprar un café de la máquina expendedora que está en su lugar de trabajo.

Aún así no sabe decir ”olvídalo, es muy caro y no lo puedo pagar“. Por eso, Jorge siempre está comprando articulos que lo hacen parecer mucho más adinerado de lo que es en realidad. ¿Una cazadora de cuero que vale lo mismo que dos de sus salarios? Bien, Jorge no es tan rico como para comprar cosas baratas, poco le importa que no tenga ni idea de qué le queda bien y que no, por eso compra la cazadora y cuando la usa se ve como un renacuajo metido en un calcetín.

“¿El último grito de la informática con forma de ordenador personal que vale 1500 dólares? ¡por supuesto! no soy tan rico como para comprar cosas baratas: pido un crédito con intereses estratosféricos, comeré arroz con huevo durante dos años y me voy de colado en el metro pero tendré mi laptop plateado en casa para que pueda empolvarse y entrar a Facebook”- dice Jorge.

Podríamos preguntarnos ¿y por qué no baja un poco su perfil y compra cosas que le sirvan igual pero que valgan 10 veces menos?

La respuesta es muy sencilla: A Jorge le da pereza dedicarle un par de horas a comparar precios y características, ventajas y desventajas de lo que planea comprar; le parece más facil actuar como todo un caballero de telenovela y exclamar ”Lo decidí y lo compraré". Además, si no tenemos en cuenta que tiene los zapatos rotos y los lentes pegados con cinta adhesiva, pero también una cazadora de 1000 dólares, él no es capaz de decirle a nadie que es un pelagatos.

Remodelación

Claudia S piensa que los bienes inmobiliarios en su país son demasiado costosos, y sabe Dios con cuánto esfuerzo ella y su familia lograron comprar su nuevo apartamento. Y ahora Claudia está remodelando.

Tomemos por ejemplo, la cocina:

Es posible ir a una tienda de construcción y comprar la cocina más económica por, digamos, 400 dólares; por ese dinero Claudia obtendría algunos gabinetes sencillos hechos de aglomerado, sin mayores toques de diseño pero que sirven para guardar ollas y sartenes.

Puede ir a IKEA y elegir algo un poco mejor si está dispuesta a pagar más o menos mil dólares; la calidad, claro, no es nada del otro mundo pero si encuentra a un buen carpintero que pase un par de días ajustando aquí y allá obtendrá algo decente, hasta puede que muy bonito.

Puede también visitar alguna fábrica de muebles y elegir de un catálogo una cocina para mandar a hacer, eso le costaría alrededor de 4000 dólares pero sus amigas, eso sí, halagarían con su bífida lengua la iluminación interior y los acabados.

Podría también ir a una tienda de muebles italianos y sucumbir ante el discreto encanto de la burguesía. Allá los precios van desde 15 mil dólares o si tiene suerte podría encontrar algo de una colección anterior pero con un descuento considerable.

Podríamos preguntarnos ¿por qué diablos teniendo tanto de dónde elegir Claudia decidió comprar una cocina de 10 mil dólares? Si es que ese es el salario que recibe su esposo durante un (¡¡1!!) año. Además su familia no puede ahorrar y tuvo que pedir prestado para poder acabar la remodelación antes de fin de año.

Está bien, yo entiendo que una cocina bonita es algo importante porque va a estar ahí mucho tiempo, entiendo también que si es italiana seguramente es de calidad, pero si Claudia no pudo aumentar al menos un poco el precio de su apartamento con semejante mejora ¿al menos podía pagarla tranquilamente? Lo digo en serio, ¿si Claudia hubiese gastado 3500 dólares en lugar de 35 mil no estaría más tranquila, aún si debiera cocinar y vivir en un lugar digno, pero más sencillo?

Las quejas

Ernesto P siempre le cuenta a sus conocidos una historia más increible que la anterior; de la crisis, de algún político, de las protestas. Ernesto siempre está en desacuerdo, para él siempre hay alguien que no tiene la razón, ya sea su jefe, el policía de tránsito, o el presidente de la república.

Está claro que vivimos en un país libre y Ernesto tiene todo el derecho de fastidiar a todos sus amigos y desollar vivo a quien sea con sus palabras, pero hay un pequeño problema: el pobre Ernesto siempre anda sufriendo por problemas ajenos y es precisamente esa costumbre de meterse en la vida de otros lo que lo hace experimentar un sentimiento de impotencia por el hecho de saber que en alguna parte hay algo mal y él no puede hacer nada para cambiarlo.

Si alguien le explicara que el mundo es un lugar injusto y que la única manera de mejorarlo es empezar por uno mismo, seguramente el pobre de Ernesto ya ocuparía algún cargo directivo en su empresa, él es un tipo inteligente y con mucha energía.

Pero Ernesto, por desgracia, prefiere gastar su energía no en la creación y desarrollo de algo nuevo, sino juzgando y condenando (al menos mentalmente) a aquellos que según él no tienen la razón.

La familia de Ernesto sabe que él es alguien muy capaz: capaz de hacer escándalo y ser testarudo, y pelear a puño limpio si es necesario. Sus amigos lo miran con una lástima que ya casi ni discimulan porque tiene esa "habilidad" de crear una tormenta en un vaso de agua, pelear e incluso ir a juicio por cosas ridículas.

La falta de sueño

Ana C duerme 5 horas cada día y a veces hasta 4. Lo primero que hace luego de abrir los ojos es beber una taza de café y ya está ¡hora de sumergirse en el ajetreo hasta la noche!

Otra chica en su lugar se hubiera dado cuenta hace tiempo que hay algo que no está, digamos, tan bien como debería, pero Ana hace años que no duerme lo suficiente y hace tiempo que se le olvidó pensar. Cuando ella tiene algún tiempillo libre se sirve otra taza de café (o alguna bebida energizante) y se sienta a matar el tiempo: ve televisión, navega en internet o sencillamente mira a la pared mientras imagina tonterías.

Aparentemente salir del círculo vicioso es tan sencillo como meterse bajo las cobijas a las 12 de la noche a más tardar y dormir lo suficiente durante dos semanas (al menos). De hacer eso, Ana quedaría irreconocible: se tranquilizaría, se volvería más amable y dejaría de ladrarle a la gente, ni hablar de la mejora en su rendimiento laboral.

Peeeero, para poder hacer eso es necesario tener un poco de fuerza de voluntad y acabar de hacer todo lo que debe hacer antes de las once de la noche. La pobre (y somnolienta) Ana no es capaz de hacer algo así.

Ana, que como siempre no habrá dormido lo suficiente, desperdiciará un par de horas cada día en alguna tontería, y por haber perdido el tiempo no podrá acostarse a dormir antes de las dos de la mañana, para levantarse como siempre a las 7:15, beberse su café y correr al trabajo. Ni hablar, claro está, de dedicar tiempo para analizar su vida, tomar decisiones que influirán en su futuro o pensar en algo que le permita tener mayor estabilidad económica. No, eso son sólo sueños y uno sueña cuando duerme.
Fuente: Lo leí en Genial y ellos lo leyeron en Fritzmorgen