La lectura es una actividad edificante, que entretiene e informa al mismo tiempo que ayuda a desarrollar la memoria, el sentido crítico y probablemente también el sentido estético. Sin embargo, esperar que la lectura sola haga hijos más sabios, inteligentes, intelectuales o mejor preparados es rebajar los libros a la categoría de producto milagro.
Ahora bien ¿Con cuáles libros comenzar?
Para los niños hay un par de buenas colecciones: la de Anaya y el Barco de Vapor, ambas clasificadas por edad e integradas por cuentos y relatos de buenos escritores. Depende de la edad, pero en general los temas están bien revisados, son historias atractivas, aventuras sencillas y algunos dilemas morales sencillos, para comenzar a formar en valores.
Ahí entran los libros de Janosch, escritor polaco que narra las aventuras de un oso y un tigre que son amigos. Los de Angela Sommer-Bodenburg, que cuenta la historia de unos niños que se hacen amigos de un vampiro. Los de Roal Dahl, que trata a los niños como seres pensantes e inteligentes, se hace su cómplice y les cuenta historias en donde los niños (y las niñas) salvan al mundo, protegen a sus padres y aprenden a ser valientes y responsables. Los libros de Sepmté les harán reír sin duda, pero también les harán ver lo que cuesta ser padres y a lo mejor despertarán en ellos algo de empatía.
Ese también es un excelente momento para leer la saga de Lemony Snickett "una serie de eventos desafortunados" ideal para comenzar el desarrollo de una sensibilidad más refinada, compleja y profunda.
Alrededor de los trece o quince hay edad suficiente para captar el complejo mensaje de Suzanne Collins en Los Juegos del Hambre. Ahí se reflexiona sobre el precio de la comodidad, la ilusión de la seguridad personal, el individualismo, la solidaridad, la honradez y la vanidad. Es un buen momento también para conocer la obra de Darren Shan a través de los libros del Aprendiz de Vampiro.
También es una etapa propicia para conocer algunos clásicos: la Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, por ejemplo, en donde hallarán a Long John Silver, cuya personalidad es tan impactante y divertida como la del mismísimo Jack Sparrow.
Un par de años más y se está en condiciones de leer a Mary Shelley (Frankestein), a J.R. Tolkien (El Hobbit y Señor de los Anillos), a Bram Stocker (Drácula), a Jane Austen (orgullo y Prejuicio) y a Anne Rice (Crónicas vampíricas).
Historias de elfos y jinetes, magos y guerreros, vampiros, científicos dementes, aristócratas, campesinos y trotamundos; pero sobre todo tramas complejas, intrigas, frases intensas, palabras sutiles y un sinfín de matices y recovecos que no sólo harán de los jóvenes mejores lectores sino también, personas de ingenio más desarrollado. Este será el momento para leer a Cornelia Funke (Mundo de Tinta), Christopher Paolini (Eragon), Edgar Allan Poe (crímenes de la Calle Morgue), Herman Melville (Moby Dick), Arthur Conan Doyle (Sherlock Holmes)... incluso a H.P. Lovecraft (mitos de Ctuluh) y disfrutarlos como como aventuras inmersivas y verdaderos espectáculos mentales.
Historias de elfos y jinetes, magos y guerreros, vampiros, científicos dementes, aristócratas, campesinos y trotamundos; pero sobre todo tramas complejas, intrigas, frases intensas, palabras sutiles y un sinfín de matices y recovecos que no sólo harán de los jóvenes mejores lectores sino también, personas de ingenio más desarrollado. Este será el momento para leer a Cornelia Funke (Mundo de Tinta), Christopher Paolini (Eragon), Edgar Allan Poe (crímenes de la Calle Morgue), Herman Melville (Moby Dick), Arthur Conan Doyle (Sherlock Holmes)... incluso a H.P. Lovecraft (mitos de Ctuluh) y disfrutarlos como como aventuras inmersivas y verdaderos espectáculos mentales.
Si sobreviven a la prueba anterior, alrededor de la veintena de años será propicio entrar en temas complejos, que incluyen la política, la historia, los vicios y las virtudes humanas. No se trata ya de desarrollar habilidades lectoras o un lenguaje más rico, sino de comenzar a en la reflexión de lo humano, lo divino, lo real y lo ideal. Qué tal un poco de Gabriel García Márquez... por ejemplo, Relato de un Naúfrago o El coronel no tiene quién le escriba. O los cuentos de Julio Cortázar... si el apetito lector es voraz, es el momento perfecto para Rayuela. Para los valientes la mejor recomendación es Pedro Páramo de Juan Rulfo o Aura de Carlos Fuentes.Para los amentes de la fantasía Cornelia Funke (Mundo de Tinta) y Peter S. Beagle (el último Unicornio) han escrito páginas insuperables e inolvidables, mientras que quienes se interesen en la ficción hallarán a sus mejores cómplices en Isaac Asimov (Yo Robot) y William Gibson (Neuromante).
Dilemas morales más complejos, para formar el carácter, se hallarán en las obras de Dashiel Hammet (El halcón Maltés) y Mario Puzo (El Padrino). La sensibilidad se agudizará al máximo con el genial Boris Vian (El lobo Hombre), aunque muchos quizá terminen con los pelos de punta. Pero lo mismo ocurrirá con quien se aventure en los libros de Alexandre Dumas (Los tres Mosqueteros), Emile Zolá (Naná), Sam Savage (Firmin) o Arturo Pérez-Reverte y su valiente, pero atormentado Capitán Alatriste. Sin embargo, hablamos ya de jóvenes adultos, en la veintena de años, quienes pueden leer a Umberto Eco (El péndulo de Foucault) y disfrutar sus laberínticas intrigas, viajar y asombrarse con el retro-futurismo de Neal Stephenson (Criptonomicón), reir y pensar (todo de la manera más intensa) con Douglas Adams (Guía del autoestopista Galáctico).
Los padres deberán decidir si los libros de vampiros, así sean para niños, son adecuados para sus hijos y la única manera de saber sin prejuicios estúpidos, es leer esos libros. Con un poco de suerte, ellos también descubrirán la lectura, o al menos averigurán por ellos mismo qué es lo que sus hijos leen.
Por cierto, lo mismo vale para los videojuegos y las películas. No se trata solamente de mirar títulos y carátulas. ¿Es Super Mario Galaxy un buen videojuego o simple entretenimeinto vano? ¿Y si Wii Party nos regala horas inolvidables de entrenetimiento familiar? ¿Es sano o insano que jueguen Need for Speed? ¿Call of Duty enseña historia y moral o solo entretiene? ¿Que hay de Resident Evil? ¿Tienen los padres una remota idea de las imágenes que sus hijos hallaran en God of War? ¿Saben que la saga de Zelda está repleta de rompecabezas, acertijos y retos a la habilidad, la inteligencia y la paciencia?
¿Acompañarán a sus hijos o los dejarán hacer esos viajes en solitario? Ahí hay monstruos, piratas, ángeles y genios. ¿Que valores elegirán los jóvenes?
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